Te amo, pero no soy de nadie… Una reflexión que sacudirá tu alma y te hará vivir

¿Sabes una cosa? “Nadie ni nada es dueño de mí”. Hoy te cuento cosas mías.

Soy feliz con lo sencillo, con una día inesperado, con una cena de las buenas. Con un buen vino. Soy feliz haciendo lo que me da la gana. Viviendo como quiero. No haciendo caso de nada ni de nadie. “quiero experimentarlo “yo” por mí mismo”. Gracias a mi “ego” he aprendido unas cuántas cosas, ¡Si supieras!, pero mejor me lo quedo para mí. Sí, eso sí…

La experiencia me hace crecer. Me da la sabiduría.

Me he cansado del conocimiento y de las teorías. De los libros y las cosas vividas por otros. Es mi turno. No quiero escupir palabras leídas, prefiero escribir situaciones vividas.

Pero sigo en…

Me encanta tener ilusiones y me ilusiona ver que cada día nuevas de ellas vienen solitas a mí. Tal vez muchas de ellas te las regalo, y eso te hace sonreír. Eso también me hace feliz. Me gusta bastante.

Me levanto, trabajo, juego, desayuno y sigo en el trabajo, pero por dentro proyecto. Crezco y doy pasos hacia atrás. Soy como un niño que comete errores tontos, aprendo y desaprendo con facilidad. Como el agua voy y me estanco, pero encuentro un pequeño lugar por el que pasar y seguir con mi camino. No hay nada que me pare.

Casi siempre sonrío, pero también lloro en ocasiones y cuando lo hago me gusta, también aprendo. Soy así, pasional, sensible, y del ahora. Me dejo llevar. NO me frena nada. Ni quiero frenar. ¿Para qué? No quiero tener dudas más tarde.

No, no, no quiero dudas nunca, y siempre aclaro todo. Sobretodo conmigo mismo. Si los demás no les queda claro, no pierdo el sueño. No es problema mio. Cada uno con lo suyo, ¿si o no?

Pues sí, a veces soy egoísta, pero a mi familia no les falta de nada. Todo y más disfrutan día a día. Y yo, a veces me doy mis caprichos, después de mucho esfuerzo y trabajo. También me da la gana de dármelos. Así es, debo consentirme para luego amar con fuerzas. Amar cómo quiero hacerlo.

Primero yo y luego lo doy todo, si no cuesta mucho. El burro delante sí, Yo. Así funcionan muy bien las cosas. Hipocresías las mínimas. Si no pienso en mí es imposible darlo todo a los demás. Y en realidad lo doy.

Soy feliz con las pequeñas cosas, pero sobretodo con la vida que llevo. De aquí para allá, de allá para aquí, sin lugar ni pausa. Quiero ver mundo y que el mundo me enseñe. Lo hago siempre y siempre lo sueño.

No me importa quedarme, prefiero irme y volver. Para que siempre estar ahí, mejor voy y ya. Si eso luego vuelvo de nuevo.

Es tan bonito. Mi alma me lo pide. Quiero volar y no posarme para tener seguridad. A veces la seguridad no está en la rama, sino en las alas que te llevan al cielo y al próximo paso. Al próximo lugar. La rama, es sólo eso, una rama que tarde o temprano tambien morirá y no podrá aguantarme. Por eso prefiero entrenar mis alas y seguir con el vuelo. ¡ADIÓS RAMA QUE TE VAYA BONITO! Si no, me aburro también.

Soy feliz con lo sencillo, pero soy complicado. Me gustan los retos y la vida sin planes. Sin límites. Sin saber si saldrá bien o sin saber que será de mí. Al fin y al cabo no somos dueños del tiempo o el destino, pero sí de nuestras ilusiones y de lo que elegimos hacer. Mis ilusiones me dicen que no pare quieto. Que me coma el mundo y que sin miedo salga allí a fuera y discuta el mundo. Me dicen que lo ponga todo en duda y que no me crea a nadie. Que me crea mi corazón y que aprenda de mis errores. Ese es mi realidad y mi forma de vivir. NO miro al cielo para atender a la tierra y no me apego al suelo para volar más allá del cielo.

Así es mi vida y mi realidad y aún no he terminado, pero si eso, otro día, seguiré con lo que a mí me de la gana contar…

Si quieres un día nos vemos y te cuento mucho más. Tú trae el vino que yo traeré el amor.

Te amo, te quiero y es un placer tenerte aquí.

Albert Espinola

Autoría, Edición y publicación: Albert Espinola Todas las imágenes de We Heart It