Si una Mujer triste llora por un hombre, debe hacer esto para darle una gran lección

Lo pasé fatal el día que termino todo, te amaba tanto, estuve durante días muy triste, pensando muchas cosas, pensando que sería lo que había pasado y que sería lo que había hecho, yo, para que terminara todo así. Del amor al desamor con tanta facilidad.

Mis lágrimas inundaron mi alma y sin darme cuenta me ahogaba cada vez más. Mi cama era mi posada y mi lugar de estadía, y salir a la calle era un reto que no podía afrontar.

Pensaba en mi corazón, que nunca más podría salir adelante y que después de esto, no podría volver a ser la misma de antes.

Los recuerdos y las cosas vividas a tu lado, tenían mucho peso y en mis pensamientos solo tenía la esperanza de que todo volviera a la normalidad. Esperaba que volvieras a mi lado y me amaras igual o más que antes.

Era tanta mi tristeza, que hasta por mi mente pasaban sentimientos de muerte y de no vivir más en esta vida.

Pero: Un día, resucite. Mi alma volvió a la vida, porque empecé a darme cuenta de varias cosas.

En la vida hay muchos caminos que recorrer y nosotros, elegimos cuál de ellos escogemos. Me di cuenta, de que no podía tirar la toalla tan fácilmente, sólo, por el mero hecho de que escogí un camino que me llevo a un sitio sin salida.

Mire a mi alrededor y puede ver el mundo, vi miles de caminos cerca del que yo estaba en ese momento y veía que era cuestión de que mi actitud y mi decisión salieran de ese lugar sin salida, campo a través, sin necesidad de retroceder, poniendo mis pies en un nuevo camino de aire más freso y de una sol que iluminaría de nuevo mi caminar.

Es importante y natural pasar el duelo de la relación, pero no es nunca el final. Es solo un fin de sendero, y sé, que el mar reposa allí a lo lejos, y como decía, hay miles de nuevos senderos que te podrán llevar a ese mar inmenso de color azul y de amor incalculable.

¿Cómo es posible que pensara que la vida había terminado?

Sé que el mundo y la vida son para vivir felicidad y amarguras, pero eso sí, siempre conociendo en el alma que son y serán pasajeras. Son caminos que pueden tener fin. Sí. Sólo es cuestión de no quedarse en dichos finales y volver a empezar nuevos destinos, nuevas vidas y nuevos retos. La sabiduría del pasado, es lo que ganas y con lo que irás viviendo en tu nueva vida y eso si que es grandioso y valioso.

Eso es la vida misma…

En la vida lo único que termina es la salud y lo único que te puede dejar fuera de juego es la muerte, entonces nada ni nadie, a partir de esta experiencia, podrá jamás pararme y dejarme sentada, llorando en un mar de lagrimas y almohadas empapadas.

Hoy soy muy feliz.

Mi vida es mía y de nadie más…

Autoría, Edición y publicación: Albert Espinola Todas las imágenes de We Heart It

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