La depresión es un trastorno mental real. Hace unas décadas se creía que solo era una especie de mala conducta en las personas y que debían ser castigados por eso. Pero no es así, una cosa es estar triste por algo que haya sucedido pero pasar por una depresión es una experiencia completamente diferente. Y lo peor es que la mayoría de casos no se diagnostica y las personas simplemente viven con esa enfermedad.

Es una condición que debe ser tratada pues afecta por completo el bienestar de una persona. Descontrola sus emociones y la sumerge en un pozo oscuro de miedo e inseguridad. Pero ¿cómo saber si lo que te sucede es realmente una depresión?

Te contamos 10 señales de que estás entrando en depresión y debes hacer algo al respecto antes de que sea demasiado tarde:

Te la pasas todo el día sin ánimos

A ver, todos tenemos días malos, unos son más brillantes que otros. Pero a veces simplemente te sientes sin ánimo para hacer nada, no crees que valga la pena levantarte de la cama porque crees que todo lo que harás será un completo fracaso. Entonces, al siguiente día, la energía vuelve y renacen las esperanzas. Si esa sensación se hace más constante entonces entras en depresión.

Ya no sientes interés por las personas

No te gusta compartir tu tiempo con los demás. No es que siempre tenga que haber personas a tu alrededor ni salir de fiesta todos los días, pero cuando son pocas las oportunidades y ya no deseas ver a nadie, tener que hablar con los amigos, iniciar conversaciones o acercarte, entonces posiblemente estés entrando en depresión.

Sientes que te mueves en cámara lenta

Si llevas una vida con un ritmo frenético entre el trabajo, la familia y ocupaciones personales, es normal que al final del día te sientas con cansancio y en ocasiones hasta días enteros. Pero no es justificativo si tienes un agotamiento interminable desde hace semanas. Eso solo en un signo de depresión.

No logras concentrarte

Si sientes que ya no rindes en tu puesto de trabajo, que te parece demasiado el esfuerzo para hacer una simple tarea o tienes errores muy básicos, puede que tengas cansancio emocional. Si no haces rápido algo al respecto podrías entrar en depresión.

Tienes un dolor de cabeza que no desaparece

Los dolores de cabeza y la depresión son dos condiciones íntimamente relacionadas. Tanto la depresión puede ocasionar dolor de cabeza como un dolor de cabeza puede conllevar a la depresión. Se trata de un círculo vicioso, el dolor empeora los síntomas depresivos mientras que el desgaste emocional provoca el dolor.

Insomnio o mucho sueño durante el día

Al menos el 80 por ciento de las personas diagnosticadas con depresión presenta problemas para conciliar el sueño, lo que a su vez provoca la necesidad de dormir durante el día. Si te está costando tener un descanso placentero debido al constante pensamiento y miedo, entonces puede que estés entrando en depresión.

Siempre tienes un sentimiento de culpa

Es común que a las personas con depresión se les critique por ser débiles, creen que su condición es absurda y simplemente les aconsejan que se animen y ya. Esto solo empeora la condición y los hace convencerse de que todo lo que les sucede es enteramente su culpa. Si te sientes así, haz algo porque estas entrando en depresión.

Dolores estomacales u otros problemas en el sistema digestivo

Una depresión conlleva a desarrollar trastornos en la alimentación que a su vez afectan la salud de tu sistema digestivo. Empiezas a tener dolores estomacales constantes, estreñimiento y hasta diarrea. La ansiedad lo empeora. Haz algo porque si te sucede, son síntomas de depresión.

Incapacidad de sentir placer o satisfacción por algo

Si tienes los ánimos por el suelo es muy difícil alegrarte de algo que te ocurre o disfrutar de las cosas. Ya no sales porque nada te atrae ni nada parece tener sentido. Esa insatisfacción todos los días es evidencia de que estás entrando en depresión.

Estas señales afectan tu vida por completo, dañan tus relaciones interpersonales y hasta afectan tu trabajo. No te quedes con los argumentos de otros, un profesional puede ayudarte a salir de ese hoyo oscuro para encontrar el camino de vuelta a la luz.