No importa en qué punto de la relación se encuentre una mujer, existen cosas que no son negociables y que toda mujer merece recibir. Una relación debe aportar felicidad y no problemas, eso debe quedar bien claro; porque una relación que sólo te trae discusiones y dolores de cabeza, debe de acabar en cuanto antes.

Es verdad que en una relación se debe de poner alma y corazón para que funcione, pero eso no quiere decir que una mujer deba aguantar ciertas cosas. La mujer debe de darse a respetar y amarse primero a ella para saber que es lo que verdaderamente merece en la vida, no debe aceptar migajas y mucho menos insultos de un mamarracho que no sabe ni lo que quiere en la vida.

En una relación, tanto el hombre como la mujer merecen ser cuidados y amados. Pero la mujer necesita algunas cosas especiales que le hacen sentir estupendamente con su pareja y ella da lo mejor de sí al sentirse de esa manera.

Las bases de una relación siempre son la fidelidad, la honestidad y el afecto, pero a parte de estas, la mujer merece y necesita algunas más para que una relación funcione.

A continuación te presentamos las 5 cosas que toda mujer merece en una relación:

Una mujer merece sentirse deseada y amada. En toda relación una mujer merece sentirse deseada y amada, a ella no le basta con solo que se lo digan, también es necesario que se lo demuestren. Para ella es muy importante sentirse que es la única mujer en la vida de su pareja, le encanta sentirse bella y que atrae a su hombre. No se le debe dejar con la incertidumbre y la duda de lo que ella significa en una relación.

Los pequeños detalles y las sorpesas son cosas que la hacen sentirse especial. Valora mucho el tiempo y el esfuerzo que han realizado para que ella esté feliz. Una mujer merece saber que su pareja está en las buenas y en las malas. Y aunque vengan momentos difíciles el amor se mantendrá y se hará más fuerte de lo que era.

PEXELS

Si tu relación se ha vuelto rutinaria y aburrida es porque los dos habéis dejado que eso pasara. El amor conlleva dedicación y esfuerzo, cuando el enamoramiento pasa se debe prestar más atención a la pareja y darle todo lo mejor que cada uno tenga, sino la relación se puede volver tóxica.

Una mujer merece sentir que su pareja es su mejor amigo. Una mujer merece que su hombre le haga sentir que puede confiar en él, como si fuera su mejor amigo; necesita un confidente con el que pueda desahogarse y expresar sus sentimientos con total naturalidad. Necesita a una persona con la que pueda ser ella misma sin máscaras, que se sienta en confianza y con total transparencia.

A la mujer le encanta sentirse escuchada y que no está hablando con una pared… le gusta que guarden sus más profundos secretos. Esa confianza que una mujer puede tener con su pareja hace que la relación fluya y que ella se sienta comprendida.

Que tu pareja sea tu mejor amigo es maravilloso, es un punto a favor y se sabe que aparte de la relación amorosa, tu mejor amigo también convive contigo para cuando llegan problemas en la vida.

Ella merece seguridad y protección. No sólo se habla de seguridad y de protección económica, sino lo más importante: La seguridad y la protección del corazón. Una mujer merece un hombre que la cuide, que la valore y le ofrezca un lugar donde puede estar tranquila y en paz.

Una mujer merece y necesita una estabilidad donde se sienta cómoda para poder ser ella misma, si eso no existe en su relación ella se hará una coraza en la que será muy difícil entrar. Pero si por lo contrario ella siente que su pareja la proteja a capa y espada, se lo dice y se lo demuestra; ella será la mejor compañera que se pueda tener.

Las palabras tienen mucho poder y pueden hacer sentir a una mujer lo peor del mundo o lo mejor del mundo, ella necesita de alguien que cuide de sus sentimientos y que no hiera sus emociones. Ella necesita a una persona en la que con solo verla sienta que es su casa.

PEXELS

Una mujer merece saber si puede confiar verdaderamente en su pareja. Una mujer que ama a un hombre de verdad, es porque él ha hecho que ella confié plenamente en él. Una mujer no puede amar y ofrecer todo lo que ella puede dar a su pareja, si no hay confianza. No puede dejarse llevar por lo que siente si su pareja hoy la hace sentir una mujer valiosa y especial, pero mañana la hace sentirse la peor del mundo. Eso es inviable, ella jamás va a abrir las puertas por completo de su corazón ante un hombre que sea irregular y que no la haga sentir confianza en él.

Si te encuentras en una relación en la que no puedes confiar y aceptar que esa persona tiene un pasado, mejor no malgastes tu tiempo, porque esa relación no funcionará. Como lo comentamos al inicio del post, la confianza es uno de los pilares para que una relación pueda surgir.

Una mujer merece sentirse querida. Toda mujer merece sentirse querida y admirada, una mujer hace mil cosas a la vez y es muy necesario para ella que eso sea valorado. Un simple “gracias”, un simple “lo haces genial”, para ella es especial. Cuando ella no siente que se valora todo el esfuerzo que ella hace para que las cosas funcionen, se va apagando la llama que ella tiene adentro.

La mujer da toda su vida a su hogar a sus hijos y a su trabajo, poco le queda para ella y si tras todo el esfuerzo no reciben ni “un te lo agradezco”, es frustrante. Ella merece sentir que todo lo que hace es importante y que si no lo hiciera las cosas no marcharían de la misma manera.

PEXELS

Ella merece sentirse querida y amada, no sólo con palabras, sino con hechos en los que se refleje lo que se valora y lo que se necesita que ella esté cerca.

Si verdaderamente amas a una mujer, todo esto lo harás de manera natural; el amor se acaba si dejas que se acabe. Esfuérzate y encontrarás en una mujer el mayor de los refugios, refugio en el que sólo encontrarás cuidados y afectos.

Conclusión:

No olvides todo lo que mereces, no aceptes menos. La vida corre de prisa y no espera a nadie. Si estás en una relación en la que no estás cómoda, en la que se te hace imposible confiar, en la que no tienes un confidente en el que puedes desahogarte o en la que no te sientas segura y protegida; vete, vete y no mires hacia atrás.

Artículo original redactado por el equipo de: albertespinola.com © Todos los derechos reservados.