Vivir con un narcisista es vivir sí y solo sí a su ritmo. Las cosas organizadas como lo exija, las cosas preparadas como le gustan, todo a su conveniencia y jamás al beneficio de los demás. Vivir con un narcisista es olvidarte por completo de quién eres y lo que quieres porque poco a poco le entregas tu tiempo, tu voz, tu salud mental. Los narcisistas son seres egoístas y vivir con ellos no es sencillo, y seguramente tampoco es saludable.

Un narcisista es alguien que no siente empatía, que no logra conectar a un nivel profundo con otras personas porque no puede desarrollarla. Está imposibilitado para sentir aprecio por otras personas, pero eso no significa que sea alguien solitario, no, más bien necesita de muchas personas a su alrededor para que se la pasen admirándolo y alimentando su enorme ego. Sí, los narcisistas son egocéntricos extremistas que tienen la necesidad inherente de destacar siempre, donde sea que estén y en cualquier momento.

Son obsesos consigo mismos, tienen la manía de estar siempre impecables, de nunca equivocarse y ser mejor que todo el mundo. No porque sea una meta personal sino porque necesitan ser siempre los número uno para poder sobrevivir.

Estas personas no se arriesgan a tener una mancha en su historial, pero no dejan de ser humanos y de cometer errores y cuando eso pasa, simplemente, y sin remordimientos, le echan la culpa a otros. Tienen una labia increíble y se ganan a través de la manipulación la confianza de las personas para enterrar a otros dentro de sus propios errores. No les importa lo que sientan los demás mientras ellos se salgan con la suya.

Ahora bien, vivir con un personaje de estos es extenuante y emocionalmente agotador. Desde el momento que despiertan no hacen más que pensar en sí mismos. Si vives con alguien así te sentirás identificado de inmediato.

Lo primero que padece la pareja de un narcisista es su irritabilidad mañanera. Estos seres tienen la necesidad de estar molestos siempre con la persona con la que conviven, lo que no entiendes es que un narcisista no ve a una pareja como su compañera y su apoyo emocional sino como una servidora y mejor fuente de alimentación para su ego. Así que no le interesa que te sientas bien sino que lo hagas sentir bien a él, siempre.

Algo más que padecen es su obsesión por tener todo preparado y a tiempo que incluye que te apresure, que te haga sentir inútil y que te sientas desesperada por no lograr las cosas como él lo desea. Las mañanas se vuelven abrumadoras y solo quieres que pasen rápido para que se vaya. ¿No te parece eso una señal de que esa relación no debería existir?

El orden y la organización le obsesionan, pero no como algo que él haga, sino porque es algo que quiere que los demás hagan por él. Un narcisista es el rey y el resto de la humanidad son sus sirvientes. Una simple falla como una arruga en la camisa que usará para la supuesta reunión importante que tiene lo hace explotar.

En las mañanas su nivel de toxicidad está más abajo, pero los insultos son más dañinos, ¿que cómo es eso? Pues no te insultan directamente sino que te lanzan indirectas profundamente hirientes porque usando palabras gentiles te dicen que no sabes hacer nada. Escuchas cosas como “No puedo ponerme eso así, dirán que no tengo a nadie en casa que me quiera”, “Así no puedes ir a la fiesta de la empresa, eres hermosa, pero así no pareces mi pareja”. Insultos disfrazados.

Una persona que lidia con un narcisista no recibe muestras de afecto en las mañanas. Ese tiempo es para dedicarse a sí mismo, la única forma de que te haga sentir bien es que necesite que estés de buen humor porque va a usarte para sacar algún beneficio.

Y finalmente, una persona que lidia con un narcisista tiene que aguantarse conversaciones sin sentido cada mañana. Se lo aguanta porque si no finge al menos que escucha, el narcisista desata toda su ira sobre ella. La persona solo debe hacer y escuchar atentamente; hacer que un narcisista se enfurezca en las mañanas puede ser contraproducente para su bienestar emocional el resto del día.

No es fácil vivir y tolerar a un narcisista, de hecho, no es recomendable por tu salud mental. ¿Padeces esas cosas en las mañanas con tu pareja? Entonces vives con un narcisista.

Texto original: albertespinola.com © Todos los derechos reservados.