Las personas podemos ser extrañas, podemos tener hábitos incomprendidos y nos caracterizamos por tomar decisiones equivocadas. A veces, ni nosotros nos entendemos, mucho menos quien nos mira desde lejos. La vida nos va poniendo desafíos, retos engorrosos y experiencias desagradables de las que aprendemos y crecemos.

Entre las cosas que más puede afectar negativamente a una persona está la forma en las que las ven los demás. No todas las personas son seguras de sí mismas y sienten la confianza suficiente para ignorar malos comentarios y opiniones. A veces se aferran tanto a ello que no ejecutan ni un movimiento sin estar seguros de que harán felices a las personas a su alrededor.

No lo hagas, jamás hagas eso, recuerda que las personas somos seres incomprendidos y a veces, por no decir que la mayoría de las veces, actuamos de forma equivocada. Hay quienes no sienten remordimiento alguno en disminuir a otros para salir victoriosos de alguna forma.

En tu vida habrá personas que te odien, y no será porque tú les hayas dado motivos para hacerlo. Solo será por las mismas cosas que ellos te hicieron a ti, ¿y sabes por qué? Porque son especies de narcisistas que quieren hacerte sentir culpable por sus propias acciones hacia ti. Nunca caigas en esos juegos de manipulación tan tóxicos.

Esas personas te hacen daño a ti y no saben cómo actuar cuando te das cuenta de ello, si los enfrentas, intentan tergiversar todo lo que sucedió para hacerte creer que solo tú fuiste culpable de incentivar esas acciones. Y terminan odiándote como si tú les hubieras hecho daño, quieren que vivas miserable, quieren que te odies a ti misma, y no puedes permitir eso. Esas personas no sienten dolor, sus acciones están basadas únicamente en manipularte para sacar alguna ventaja.

Su odio es infundado, no les des tú razones para que se sientan seguros de su odio. Existirán esas personas que te odien y no lo podrás evitar, llegan aunque no lo quieras ni lo esperes. Lo sabio debe ser reconocer a esas personas tóxicas y alejarlas de tu vida antes de que te hagan parte de sus juegos macabros.

Lo más parecido a ese personaje descabellado es un narcisista. Su ansia de poder sobre ti lo hará hacer muchas cosas en tu contra, pero antes de eso intentará ganarse tu confianza mostrándose vulnerable. Te hace creer que es un buen amigo, alguien con quien te puedas identificar porque te muestra que también ha tenido fuertes batallas en su vida. Solo que nada es real. Todo es una escena trabajada para jugar con tu mente.

No te escandalices cuando conozcas a alguien así. Son personas muy reales y las hay en cualquier parte. Te hacen daño, te hieren, te utilizan y luego te odian como si tú hubieses sido quien les hubiese hecho daño. El “as” bajo su manga es la manipulación, no dejes que usen esta técnica tan horrible. Cuando le cedes el control de tu mente y tu vida a alguien más, cosas terribles empiezan a sucederte.

Te vuelves emocionalmente dependiente, tu autoestima se va al suelo, dejas de creer en tus propias capacidades. Te sientes culpable por todo y la vida en general se vuelve miserable. No les des a otros el poder de controlar tu vida.

Que te tenga rencor quien quiera, menos te debe importar si sabes que sus razones son absurdas. Mereces una vida feliz, sin culpa y sin arrepentimiento. Ámate y respétate a ti misma.