Si no le vas a ofrecer lo que quiere y necesita, ¿por qué sigues a tu lado? ¿Es una especie de aberración o llevas maldad en tu corazón por naturaleza? Alimentar tu ego a cuesta de las emociones y el bienestar mental de otra persona es cruel, te convierte en un completo monstruo. ¿Eso es lo que quieres ser? ¿Un monstruo? Basta de dañar a una persona que te ama.

Si no te comprometes a amarla, aléjate, deja que busque su propia felicidad. Ella merece lo mejor del mundo, ella desea que la ames, que le ofrezcas tu atención y tu tiempo, quiere quererte y que la quieras de vuelta. Quiere hacerte sentir seguro, y quiere sentirse segura a tu lado. Ella se compromete a demostrarte su afecto y respeto, a serte leal y sobre todo a ser paciente y esforzarse en hacer que la relación funcione. ¿Es difícil dar lo mismo de vuelta si dices amarla?

Si la amas, deberías hacer lo que fuera para poner una sonrisa en su rostro, para demostrarle que la amas y hacerla lo más feliz posible en el trayecto. Ya basta de dar amor a medias, si no vas a amarla como lo merece, déjala ir y sigue tu camino. No seas egoísta, querer quedártela para ti como respaldo es muestra de lo poco hombre que eres.

Ella no necesita conformarse contigo porque “tú al menos la acompañes”. No seas egocéntrico. Ella merece un amor intenso, que la haga vibrar, que la haga sentir segura, satisfecha y feliz. Si no le das eso, apártate, déjala en paz, no le pintes pajaritos en el aire, no le mientas, no le ofrezcas una fantasía para asegurarte de que se quede a tu lado. ¡Ya no le hagas daño!

Ella merece lo mejor y si tú no se lo das, no le quites la oportunidad de seguir con su camino en el que pueda encontrar a alguien que esté muriendo de ansias por adorarla y ofrecerle el mundo y sí entregárselo.

No alimentes sus ilusiones, no le hagas creer que en el futuro será diferente. Déjala ser libre de ti y de tus sentimientos vacíos. Déjala que vuele alto por sí misma y aprenda a ser feliz por sus propios medios. No la ates a ti y le hagas creer que la única oportunidad de ser feliz es esa que tú le das que no la llena. No dejes que se decepcione de la vida que le ha tocado ni le hagas creer que no tiene más opción.

Ámala como merece ser amada, trátala como merece, o déjala ir, déjala que se autodescubra, que entienda que tiene el mundo a sus pies y que tiene miles de posibilidades para disfrutar de su vida sin estar atada.

Ella puede ser una persona que ponga tu vida de cabeza en el buen sentido, permítele también hacer de ti un mejor hombre, uno más feliz, déjala que te ame con su carisma único y ámala con intensidad. Esa relación puede ser la mejor de tu vida.

Pero si no quieres hacerlo o sientes que está demás intentarlo, entonces solo déjala ir, por favor.

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