Creo que hoy he abierto los ojos gracias a ti. Mis problemas personales, mi alma entera están por trabajar y vivir. Me doy cuenta de que todo lo que hoy me has enseñado, es que yo, en realidad, padezco de un problema muy grande que se llama: Falta de amor propio, y falta de compromiso.

No me he comprometido conmigo mismo nunca, por eso hago las cosas como las hago. Consumo lo que no debo consumir, para calmar esa falta de compromiso y vida. Consumo lo que consumo porque no he aprendido a amarme a mí mismo. Supongo que nunca nadie me había enseñado a hacerlo. Pero en realidad aun no he aprendido a vivir. Por eso me hago daño y hago daño a los demás.

Llevo una vida entera faltándome el respeto a mí mismo, y así es imposible poder amar de verdad a nadie. Todo me parece como una mentira; no he creído en nadie, tal vez por eso, porque no creo ni en mí mismo. Quiero empezar a creer, sin miedo. Sin ego.

Siempre he estado muy lejos de Dios, de las creencias y de la fe. He andado solo en realidad, vagando en la oscuridad por siempre. Ahora creo que veo un poco de luz, la luz del compromiso y del amor. La luz de la humildad. Y me doy cuenta de que eso se debe trabajar minuto a minuto, hora a hora, día a día. Y debo sanarme por completo ante esto, es una meditación constante, y todos mis problemas desaparecerán.

PEXELS

Podré amar y respetar, podré dar sin esperar.  Así quiero y me comprometo a ser. Porque dar he dado, pero supongo que por falta de amor propio, para sentirme bien ayudando a los demás, y he olvidado que debía haberlo hecho sin esperar nada a cambio, sino por amor y por el placer por dar así sin más. Por amor de verdad. No por faltas propias que me consolaba con todas y cada una de mis acciones.

Hoy empiezo este camino: el de creer. Creer en algo de una vez por todas. Voy a creer en mí. Así podré creer en ti y en todo lo que me rodea. Voy a cambiar quien he sido por ser quien en verdad soy. Costará, pero lucharé contra mi propio ego, para así demostrarle que ha estado toda la vida errado.

No todo es tan poca cosa; todo vale mucho. Todo, cada pequeño suspiro. Cada pequeña atención que te den; o cada pequeña atención que te des a ti mismo.

Aquí lo que hace falta es resetear, eliminar a la persona que he sido de raíz. Sí he tenido cosas muy buenas, porque soy un buen hombre, pero esta falta de amor, de amor por todo, de creer y esta falta de compromiso han sido los culpables de que yo hasta el día de hoy haya sido una alma en pena, navegando en un mar oscuro de fantasmas y demonios que se apoderaban de mí en cada pestañear.

PEXELS

En realidad me doy hasta pena a mí mismo, porque “joder que solo me he dejado”. Y ya no más. Mi lucha interna empieza hoy, mi propia guerra, mi despertar, y mi alma ganará. Mi espíritu florecerá. Y mucho y todo, gracias a tu perdón de hoy. No te imaginas como me has abierto los ojos.

En realidad ahora me doy cuenta de que he estado solo, pero no porque no me hayan acompañado, sino porque yo mismo he permitido quedarme solo en mi mundo oscuro… sin amor y sin eso tan importante que te menciono: el compromiso.

Hoy me caso conmigo mismo y me juro amor para toda la vida hasta que la vida me cierre los ojos. Hasta que de mí ya no más.

PEXELS

Gracias, gracias… solo puedo decirte gracias por haberte encontrado en mi camino. No se que será de nosotros, pero solo sé es que no quiero perderte de mi vida. Aunque solo sea para un “buenos día” todas las mañanas. Aunque solo sea por un “buenas noches” en la distancia. Te debo mucho por todo el mal y por todo tu bien.

Hoy empiezo a instruirme, a leer, a comprender, a amar y a ser el ser espiritual que el universo quiere que sea. El ser espiritual que mi ego no quería que fuera y sí soy.

Empiezo mi propia meditación y a pensar todas las consecuencias que cada uno de mis actos o palabras puedan generar.

Hoy empieza mi despertar.

Gracias.

Autor: Albert Espinola © Todos los derechos reservados.