No es fácil ser una buena mujer…

Te levantas por la mañana, vas al baño y al mirarte al espejo no terminas de agradarte. Piensas en arreglarte lo antes posible. Peinarte, acariciarte las ojeras y volverte a colocar ese pelo alborotado de la noche y la cama. Con el camisón de dormir puesto a medias, mientras terminas de adaptarlo bien al cuerpo,…