Ya han pasado tres años desde el día en que te conocí y más de dos de que vivimos juntos, el tiempo pasa rápido. Parece que fue ayer que te daba el primer beso y que tus abrazos se sentían tan cálidos y frescos a la vez.

Ahora mismo miro atrás, y miro en el presente, y tengo la cabeza hecha un lío ¿Cómo es posible que te ame tanto y al mismo tiempo te odie?

Muchos días y muchas tardes cuando llegas a casa con ese olor a humo de tabaco y olor a cervezas recién tomadas, me entra un odio extraño hacia ti. No soporto tus salidas y que estés siempre pendiente de tus amigos. Sé que trabajas mucho y que te consuela salir un rato con ellos, pero fíjate: ya no disfrutas conmigo.

¿Por qué no hacemos eso juntos de vez en cuando también?

Creo que has dejado de contar conmigo en muchas cosas, es decir, creo que ya no somos esos amigos que éramos. Ahora sólo somos compañeros de vida y de apartamento y de vez en cuando tenemos relaciones sexuales para calmar las ganas, pero ¿y nuestra amistad? ¿y nuestro amor?

A mí me encantaba estar contigo para hacer cualquier cosa, o hacer nada, sólo estar, pero eso tan maravilloso se ha esfumado y empiezo sentir amor-odio por esta relación. Es tan difícil convivir con esto, porque por más que intento no sentir estos sentimientos, ellos llegan en mi corazón y no puedo controlarlos.

Tal vez, lo mejor sería darnos un tiempo y replantear nuestras vidas, porque además yo sé que tú estás también un poco harto de nuestro amor. Por eso me dejas de lado y pones mil y una excusas, siempre, con el fin de hacer lo que en realidad a ti te dé la gana.

¿No será qué en realidad se está muriendo nuestro amor?

Te amo, pero te odio, odio que me hagas esto, que pases tanto de mí. Pero te amo cuando estás a mi lado y compartes lo poco que compartes conmigo. Que injusta que es la vida, pero analizo tanto todo esto y creo que tú has dejado de amarme, o por lo menos no me amas como antes y cada paso que das en dejarme de amar, es el paso que doy yo en odiarte. No sé si seré egoísta en estás circunstancias, pero es que me siento sola y aunque cada día estás en casa conmigo, te extraño y te sigo echando de menos todos los días.

¿Dónde estás en realidad? ¿Por qué no vuelves tal cuál antes te conocí? Por favor. Te amo tanto, pero me da miedo que el odio hacia ti se coma por completo el amor que aún siento. Dejemos que el tiempo nos guíe, pero presiento que no podré seguir amándote mucho tiempo más así.

Creo que en realidad estoy dejando de amarte sin darme cuenta y sin quererlo. Lo siento…

Autoría, Edición y publicación: Albert Espinola Todas las imágenes de We Heart It