Estás dando mi amor por sentado, estás cometiendo un grave error porque cuánto más me ignoras y más indiferente eres conmigo, más libre me siento. Estoy a poco de desplegar mis alas y volar lejos y muy alto de ti. Crees que porque tengo tantos sentimientos hacia ti y porque estoy comprometida a nuestra relación significa que estaré esperando toda la vida a que me pongas atención. Pues no.

Cada vez que me ignoras solo alimentas mi determinación a marcharme, a alejarme de ti para estar libre de tu indiferencia. Es lo que quiero, pero mis esperanzas de que cambies me hacen quedarme, solo que cada vez más siento el enorme deseo de estar sola, de gastar mi tiempo en mí misma y nada más. Veo apetitosa la vida por mí misma, cada vez que me ignoras me siento un poco más libre, más decidida, más confiada de irme.

Eres un hombre apático y muy seguro que cree que esperaré toda la vida a que te decidas a estar conmigo. Estoy cansada de ser una opción y aunque tengo muchos sentimientos por ti cada vez que me ignoras mi valentía se hace mayor. Hasta me emociona pensar en el momento que me marche, que ya no esté contigo y me arriesgue a nuevas aventuras y posibilidades.

Me ignoras y te acercas más a quedarte solo porque una mujer tan paciente como lo he sido yo será difícil que vuelvas a encontrar. Y cuando me decida alejarme por completo te llenará la sensación de arrepentimiento. Eso sí, ni se te ocurra decir cuando me vaya que no te tuve el suficiente amor, no seas esa clase de hombre prepotente que cree que el mundo gira a su alrededor. Y aunque no lo comprendas no me importa porque cada vez veo con más claridad que no eres el hombre que merezco.

Me siento en una relación en la que solo yo tengo amor para dar, solo yo me esfuerzo en mostrarte lo mucho que me importas. Mientras tú eres tan indiferente y apático que me sorprendo a mí misma al ver en la deplorable situación en la que estoy. ¿Cómo es que me permito seguir con un hombre que no hace más que demostrarme que no le intereso? La esperanza de que cambie me mantiene atada, pero ¿cuándo podré recibir su amor, cuándo será el día que él se dé cuenta que me tiene a mí y que no necesita seguir buscando?

Sí, me mantuve así por mucho tiempo, pero mi mente se está abriendo a la realidad, sé que merezco algo mucho mejor, real y honesto. Sé que merezco ser feliz y no solo esperar a que alguien me haga feliz. Cada vez que me ignoras soy más consciente de ello. No hay forma en que tú me puedas hacer feliz porque aun cuando me das un poco de atención sé que no soy tu prioridad.

Siempre tienes algo mejor que hacer, siempre tienes una llamada que atender, alguien más importante que ver. No estoy al tope de tu lista de prioridades, creo que ni siquiera estoy hasta el final. Simplemente no estoy. Ahora lo veo. Cada vez comprendo mejor esa situación de la que debo alejarme y liberarme.

Sí, cuanto más me ignoras más libre me siento. Más me intriga las nuevas oportunidades que puedo tener. Empiezo a ver que el mundo es más grande de lo que creía. Y es tu indiferencia la que está haciendo ver esa increíble verdad.

Me siento cada vez más libre; cuando menos lo esperes ya me habré ido. Y tal vez no te duela, no te haga mal ni sientas mi ausencia. Pero cuando te des cuenta lo que has perdido, te arrepentirás.

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