Después de cualquier relación, después de pasar por diferentes etapas de enfrentamiento y la llegada del desamor, no se vuelve a ser más la misma persona. Cuando muere el amor nace una nueva vida, te ves como alguien renovado, tal vez adolorido aún, pero sin duda, con nuevas expectativas y nuevos planes. Es como renacer, es una nueva oportunidad de empezar otra vez.

Una relación se acaba y una nueva vida empieza. Cuando se cree estar en una relación sólida se deja de ver un futuro a solas, o al menos no sin esa persona que tanto se ama a un lado. Los planes se hacen pensando en dos, la vida se coordina como pareja, y si llega un rompimiento, entonces toca empezar de nuevo, como si nada hubiese pasado, pero con más sabiduría y más heridas en el corazón  y en el alma.

La vida se reinicia por un instante y tú decides cómo empezarla de nuevo, tú te configuras como quieres, cambias los objetivos y cambias tu sistema de protección. Ves hacia adelante ya sea de forma positiva, anhelando mejores cosas para ti, resguardando tu corazón y experimentando, puede que aun guardes nostalgia y dolor por el pasado, pero sin importar qué, la vida ya es otra para ti.

En esa nueva vida ves nuevos horizontes, las posibilidades se despliegan delante de ti y te sientes más libre que nunca. Aunque claro, esa sentimiento de libertad no llega tan fácil, esa nueva vida después que muere el amor solo se empieza tras la superación de un inmenso dolor, tras pelear contra tus propios sentimientos y emociones para hacerte entender que vales mucho y mereces una vida mejor, con más amor, con más aventuras, con más decisiones basadas siempre en tu bienestar.

Un amor muere, llega la tristeza, la frustración, el dolor, el calvario tratando de aceptar la derrota y la sanación, pero luego viene algo increíble, algo que no imaginaste que sucedería. Cuando dejas atrás lo sucedido y te dedicas a ti misma, a amarte, a sentirte bien con quien eres, lo que haces y con quien estás, tú evolucionas. Estás en un proceso de transformación que no tiene vuelta atrás. Una vez que te ves como una persona más segura y más feliz, jamás querrás volver a las situaciones que alguna vez te hicieron daño.

Así que sí, empieza una vida nueva cuando el amor se acaba. Y empieza en la oscuridad, en medio del sufrimiento, atravesando el dolor y redescubriéndote. Por lo que el inicio de esa nueva vida no es tan fácil, pero con el tiempo se vuelve tu lugar feliz, te das cuenta de que todo lo que padeciste, cada tropiezo, cada mala decisión, cada persona equivocada, todo te llevó a ser la persona que eres ahora. A ser ese individuo evolucionado.

Esa nueva vida es el inicio de un camino más feliz, más satisfactorio y completo. En el que no te sientes obligado a nada y te sientes libre de hacer lo que quieras. En la que no le das importancia a las opiniones de los demás y solo te enfocas en tu bienestar.

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