Los hombres malos los hay en todas partes, lucen de diferentes formas y dicen también palabras muy bonitas. Los hombres malos tienen la habilidad de engañar, de mentir con labios hermosos y hacerte creer que te aman cuando no es verdad. Y mientras haya chicas que se lo sigan permitiendo, ellos lo seguirán haciendo. Ah, pero cuando una mujer fuerte les da una lección empiezan a cuestionar todo lo que son y han hecho.

Pero no sin antes sentir que han sido humillados, su ego se ve afectado y sienten la necesidad de buscar otra víctima de la que alimentarse. Un hombre malo cree que al estar con una mujer puede tener poder sobre ella, no le importa sus sentimientos, sus ilusiones ni sueños, así que solo sigue adelante aprovechándose para luego hacerle daño dejándola al olvido sin arrepentimiento.

Los hombres malos no valoran a nadie, solo a sí mismos, solo quieren salirse con la suya siempre, sacar un beneficio, complacerse y tomar distancia. Y lo peor es que cuando se trata de una mujer, igual la engañan para mantenerla cerca y usarla cuando lo crean conveniente. Pero es solo cuestión de tiempo para que se topen con una mujer fuerte y segura de sí misma, de esas chicas que ya se han enfrentado a bribones egocéntricos de esos, para que se den cuenta que no son los reyes, que no son tan poderosos como creen.

Si intentan usar a una mujer fuerte recibirán el castigo que tanto les hace falta. Ella se da cuenta de sus intenciones, ella conoce muy bien las expresiones de las personas y es capaz de ver en las miradas las verdades no dichas. Así que terminan dándole una cucharada de su propia medicina; al develar su juego sucio, su manipulación emocional y sus verdaderas intenciones, quedan expuestos delante de todas las personas. Y la única forma en la que puedan recuperar su mal hábito es tomando una enorme distancia y empezar de nuevo donde nadie los conozca.

Estos hombres malos no se cansan de dañar hasta que, quizá, sientan el peso de las mismas consecuencias que dejan en los demás. La lección de una mujer fuerte puede hacerles entrar en razón, darse cuenta del daño que causan, lo que su inmadurez y falta de empatía provoca en otros. Alguien que no se doblegue ante sus encantos y que le haga ver que no son mejor que nadie, que no deben ser adorados y dejarles muy claro que han sido tremendos idiotas inmaduros, quizá tenga un efecto positivo en ellos.

Podría ser el inicio de una evolución efectiva, podría ser el inicio de un cambio drástico en su forma de tratar a una mujer y de entender que las relaciones se tratan de compromiso, de esfuerzo y de cubrir las necesidades del otro.

Sin embargo, los chicos malos tienen un disco en su cabeza que les dificulta dejar de ser los patanes que son. Pero puede que una buena estocada de una mujer que jamás permitiría que un idiota como ellos la dañara, los haga entrar en razón.

Así que, cuando una mujer fuerte da una lección a un hombre malo y este es capaz de aceptar la lección, podría ser el inicio del cambio para él. Siempre que elija ese cambio, de lo contrario, solo se sentiría furioso al haber quedado expuesto como el idiota que es.

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