De las cosas más tristes y a la vez despreciables que pueden suceder en una relación es que la mujer en su amor desmedido llegue a perder la confianza en sí misma por culpa de las acciones de su pareja. Cuando una mujer entrega todo de sí misma es porque confía en el amor que le tiene él, en su lealtad y su esfuerzo por hacer de la relación la más sólida y saludable de todas, y cuando él le falla, cuando no hace más que decepcionarla, su resistencia emocional puede quebrarse.

Sus barreras de seguridad se rompen e inicia un periodo de destrucción personal que muchas veces es imposible evitar. Perder la confianza en sí misma significa que no puede ver las cosas con claridad, que es incapaz de ver la dureza de las circunstancias y termina aferrada a un imposible; le cuesta separarse del vínculo que ha creado con su pareja y aunque está profundamente herida, no puede dejar de pensar en que ella es la que está equivocada, en que ella ha sido la causante del quiebre de su propio corazón.

Además, cree que puede repararlo, que a pesar de que fue a ella quien le hicieron daño, tiene la clave para hacer que la relación funcione de nuevo. Cuando pierde la confianza en sí misma deja de sentir amor por sí misma, se olvida de lo que siente en la superficie y se entrega a sus sentimientos más profundos y a la necesidad de mantener la relación a flote. Se quiebra en muchas formas, no solo sufre porque le hayan roto el corazón, también sufre por lo que pierde, las ilusiones, los planes minuciosos, las esperanzas.

Se empieza a sentir desolada, muy sola y resquebrajada. Como si todo su mundo se fuera abajo, pues todo lo que creía de su vida se derrumba sin previo aviso. Pierde el control sobre sí misma y se ve como si viera a alguien más y no a ella, se ve como un títere que alguien más maneja porque ella no puede moverse siquiera. Su mundo se acaba, se detiene, y la esperanza de que vuelva a arrancar es nula.

Cuando una mujer pierde la confianza en sí misma por culpa de su pareja padece un golpe muy duro que se refleja en el amor que se tiene y en su autoestima. Ésta se va hasta lo más bajo, se siente miserable e inútil, siente que todo su sacrificio y todo su esfuerzo respecto a la relación fue una completa pérdida de tiempo. La frustración la invade y se siente perdida.

Por más fuerte que ella sea, el engaño, las mentiras, la deslealtad, la imprudencia, las palabras hirientes y las promesas falsas causan heridas a su corazón. Esas heridas con el tiempo la pueden hacer más fuerte, pero hay cosas que al momento no se pueden controlar. La pérdida de un amor es duro, y lo más difícil es aceptarlo, porque al perder la confianza en sí misma, todo el avance que había tenido se desmorona.

Le toca empezar de cero con un dolor profundo en el corazón, los sentimientos la tienden a confundir y la superación es cuesta arriba. No traiciones su confianza, si no amas, sé honesto y no produzcas tanto daño.

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