No pienses más en lo que te depara el futuro, tampoco te estanques anhelando un pasado que no volverá, enfócate en vivir tu presente, en disfrutar de tu tiempo, de las personas que amas y te rodean y toda aventura que estés ansiosa por experimentar. La persona correcta llegará, pero no cuando lo planees, sino cuando sea el momento adecuado. No te apresures, no te desesperes, Dios pone pruebas más fuertes a personas que son más fuertes todavía.

Así que no hagas de tu alma debilidad porque preocuparte por ello no está bien. No pienses en ello siquiera, solo vive tu vida, anímate a invertir todos tus recursos en ti misma y ten calma que la persona adecuada para ti llegará en el momento justo.

No te sientas mal por todo lo que has tenido que pasar, las malas relaciones, las otras más terribles, las decisiones erradas, las palabras hirientes que alguna vez te dijeron y dijiste; cada experiencia, buena o mala, te llevan a ser quién eres hoy, alguien con mejor preparación y más sabiduría para ir recibiendo lo que la vida tenga para darle.

Cada persona que se ha cruzado en tu camino ha tenido un propósito, para algunas ha sido algo más pequeño, para otras, algo más grande. Pero en esencia han aportado en tu vida ya sea para aprender algo nuevo, para conocer lo horrible que pueden ser las personas o para aprender una importante lección. No te arrepientas, lo que has vivido ya pasó y en vez de vivir afligida por ello, extrae la lección y el resto déjalo atrás.

Sé que a veces parece que esa persona especial nunca llegará, que las personas que se acercan a ti no tienen buenas intenciones y las que sí no te ofrecen todo lo que esperas. El caso es que quien no es para ti no lo es y lo sabrás. No es que no te des la oportunidad, o que debas conformarte con menos para ya no estar sola, no, solo sé paciente y confía en el juicio divino porque la persona correcta llegará a tu vida, pero no si lo estás deseando con desesperación porque esa actitud te nubla la vista. No te deja ver lo bueno que hay frente a ti creyendo que esa persona llegará de golpe.

A veces, la persona correcta ya está en tu vida, solo que no lo sabes, o no estaban en sus momentos ideales para verse a los ojos y comprenderlo. No cuestiones lo que aún no pasa en tu vida ni lo que crees que no pasará. Solo vive tu vida con una sonrisa, disfrutando del presente, alejando los golpes del pasado y sin anhelar con desenfreno un futuro incierto.

Dios te enviará a la persona correcta en el momento adecuado, no lo ves ahora, pero luego lo entenderás. No te cierres tampoco, tienes que saber ver a esa persona ideal. Darte la oportunidad y darle la oportunidad. Abrir los brazos y estar atenta para reconocerle. ¿Y cómo lo sabrás? Porque te sentirás plena, feliz, en confianza de ser tu misma sin temor, sin cadenas y siempre en respeto.

No te apresures, disfruta tu vida y espera por esa persona adecuada que ya llegará en el momento correcto.