Son tantos los temas que puedes discutir con quien sea que los días se harían eternos tratando de llegar a un acuerdo. Pero lo importante de una discusión que se retroalimenta es el respeto, escuchar con atención la opinión del otro y tener argumentos válidos para llegar a una conclusión. Si solo tratas de imponer tu pensamiento no es una discusión en lo absoluto, es una completa pérdida de tiempo.

Existen todo tipo de personas, y un tipo que puede ser bastante extenuante es aquella que siempre quiere tener la razón absoluta y se niega a entrar en razón sobre lo que los demás tienes que decir. Hay quienes tienen un sentido de comprensión unilateral, no les preocupa entender otras verdades porque se sienten demasiado cómodos con la que conocen.

He ahí el problema de una sociedad manipulada por estereotipos. Muchos jóvenes crecen con las creencias y forma de vida de sus padres o por las políticas de una escuela, por ejemplo. Esto puede limitar por mucho sus fronteras mentales. Hay quienes se aferran con devoción a una opinión o ideal y se niegan a escuchar los fundamentos de otros.

Esto puede ser un problema enorme cuando se trata de relaciones amorosas. Lo más probable es que una pareja que tiene opiniones muy opuestas se mantenga con el tiempo. Más aún si ninguno está dispuesto a al menos comprender las razones del otro. Siempre se puede discutir sobre un tema y tener opiniones encontradas, pero también debe haber siempre respeto. Escucha lo que el otro tiene que decir, lo cual puedes aceptar o no, pero de igual forma debes respetar.

No pierdas tu tiempo con personas de mente cerrada.

Si te enfrascas en discutir con alguien que evidentemente no tiene la intención de siquiera analizar otras perspectivas, lo que haces es regalarle tu energía. No cedas ni pierdas tu tiempo. Personas así es mejor solo ignorarlas; por más que intentes mostrarle que existen otras posibilidades, su mente tiene una cerradura impenetrable.

Entonces, antes de iniciar una buena discusión con tus buenos argumentos y en la que esperas recibir mejores argumentos, asegúrate de que esa persona entienda lo que significa tener diferentes perspectivas. Si no, ni lo intentes, lo único que ganarás es frustración y pasarás un muy mal rato.

¿Cómo puedes ignorar a estas personas?

En ocasiones no podrás evitar escuchar a alguien así porque lanza a los cuatro vientos sus opiniones sin temor porque se sienten demasiado seguros de lo que creen. De verdad que son personas increíbles porque tienen un aire de superioridad que no les deja abrirse a una nueva idea, a una nueva perspectiva. Entre estas personas puedes encontrar a unos cuantos narcisistas.

Cuando los escuchas y sabes que están errados, pero se niegan a escuchar a otros, pasa de largo. No te desgastes intentándolo. Y si muestras indiferencia respecto a su opinión mucho mejor. En ocasiones, las personas así están allí para opacarte, para bajar tu autoestima y hacerte sentir mal.

Si se trata de personas cercanas a ti o compañeros de trabajo que no puedes evitar ver a diario, lo mejor es mantenerlos al margen. Pero nunca permites que quieran imponer sus opiniones como si se tratara de una ley. Mientras mantengas una actitud respetuosa, siempre sales ganando, pero no te frustres al notar que esa persona jamás podrá comprender tu perspectiva.

Solo acepta que esa persona no tiene la suficiente madurez emocional para discutir contigo sobre ciertas cosas.