Cuando una mujer discute con pasión, no es que esté siendo mala y quiera hacerte la vida imposible, no, ella discute por su dignidad, por su valor y sus opiniones. Ella es una mujer segura de sí misma que defiende con fuerza sus ideales y creencias, no se deja disminuir, y es por ello que una discusión con ella puede ser bastante acalorada.

Una mujer fuerte y real puede ser difícil de manejar porque es que ella no quiere ser manejada. Ella quiere ser comprendida, quiere ser escuchada sin ser juzgada. Ella no teme a mostrarse vulnerable y abrir su corazón a las oportunidades, pero debes saber que una mujer fuerte discutirá hasta por los codos si tú le das motivos.

No puedes quejarte de que discuta y que le lleve la contraria a todo. Si no coinciden en muchas cosas que los hace tener fuertes discusiones, entonces lo mejor es reconsiderar la relación. Si sienten que ya no hay cosas en común y es más una lucha de poder por lo que cada uno quiere, entonces ya no sigan juntos. Deben ser inteligentes para reconocer cuando deben tomar distancia.

El amor no es fácil y quien diga que lo es nunca ha experimentado amor de verdad. El amor crece teniendo como base el respeto y la paciencia. Manteniendo una mente abierta y sin juicios. Lo más sano en una pareja es escuchar y comprender las dificultades del otro para poder ayudarse. Pero así, con mente abierta, entendiendo por lo que cada uno pasa.

Sin embargo, cuando hay diferencias morales entre ambos, es cuando más surgen las discusiones. Cada uno se enfoca en su vida de forma diferente porque es que no crecieron juntos, no recibieron la misma educación, no tuvieron los mismos padres y muchas otras diferencias. Siempre habrá disputas, y una mujer tiende a dar su brazo a torcer para mantener un ambiente de paz. Pero si los argumentos sobrepasan sus límites de tolerancia, entonces vienen las discusiones.

Una mujer solo quiere defender su posición y demostrar su presencia, hacer ver que no está en un lugar de adorno. Que es una mujer fuerte, luchadora y muy capaz de decidir lo que es mejor para ella.

La mujer que discute constantemente tus argumentos, no es que sea mala contigo, es que tiene creencias distintas y eso los hace estar en constante fricción. Ella solo quiere defender su perspectiva con sus argumentos sólidos y su dignidad.

No creas que ella por ser mujer va a quedarse callada, ese es el peor error, es una línea de pensamiento retrógrada. Una mujer muy segura y con un nivel de confianza elevado, sabe exactamente lo que quiere en su vida, y cuando otros quieren hacer que se desvíe de su camino o se siente menospreciada, ella discutirá hasta cansarse, hasta demostrar que ella vale todo esfuerzo.

Ella discute, no por mala, sino por dignidad. Por demostrar que ella tiene bien ganado su lugar en el mundo y que no es cualquier tonta que va permitir que otros la disminuyan por su posición de mujer. Ella es una mujer increíble, fuerte, que alza su voz y sigue hacia adelante con toda voluntad.

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