Se cansó de tu trato indiferente, de tu voz con ira, se cansó de tu falta de amor y de tus argumentos constantes para discutir. Está cansada de sentirse miserable, de no sentirse querida ni respetada. Ella está agotada emocionalmente de soportarte, pero no se atreve a decirlo por miedo, a tu reacción, al qué dirán, a la soledad, a las consecuencias en general.

Ha pasado tantas cosas a tu lado que a pesar de que está cansada, teme haber perdido todo ese esfuerzo. Ya no quiere seguir, pero no sabe cómo actuar ni qué hacer. Sabe que lo que tienen no puede transformarse, no puede pasar a un buen término. Ella lo sabe, pero tiene miedo, no se atreve a decírtelo, no prolongues más su miseria.

Si la estás haciendo infeliz y miserable, déjala libre. Si tienes un juego sucio de manipulación sobre ella, ¡ya basta! ¿Qué no ves el daño que le haces? Afectas su estado emocional, la haces sentir tan hundida en su propia desdicha que no sabe cómo salir de ese hoyo. Ya basta de hacer eso contra alguien que ha hecho tanto por ti.

Deja de utilizarla, ella es infeliz, está cansada de tu presencia, no te lo dice, pero ya no quiere seguir. Está agotada de fingir, de no sentir ansias por la vida, ya ni siquiera ve cómo sería una vida de aventuras sin ti porque está nublada por la desilusión. No se atreve a decírtelo porque cree que no vale la pena. Cree que no hay vida después de ti, como si estar contigo fuera lo mejor que mereciera.

A ti mujer que sientes que ya estás cansada de un hombre en tu vida, que no te llena, que no te inspira pasión ni nada porque ya ni su atención te brinda: No tengas miedo a soltarlo. La vida te tiene muchas sorpresas, y no todas serán buenas, pero hay más placer en una vida de pruebas y errores que quedarte por siempre al lado de alguien que te hace sentir sola.

No temas decírselo y no temas a su reproche. Tú eres la dueña de tu vida, tus decisiones y tu felicidad. Donde no te sientas bien, muévete. Donde no te traten con afecto y con respeto, muévete, donde no quieras estar, muévete. Ya aléjate de todo lo que te hace infeliz, lo que te pone triste, lo que no te satisface. Tú tienes la entera potestad de elegir qué hacer con tu vida y que no te dé miedo el qué dirán. Es tú vida y tú haces con ella lo que te plazca.

Jamás te arrepientas de hacer algo que te hace sentir bien, siempre debes pensar primero en ti. En tu bienestar y en tu salud emocional. Ya no dejes que te bajen la autoestima, que te desmotiven. Alza tu voz y dilo, ya no quieres estar con él, estás cansada y él en vez de hacerte sentir cómoda y feliz, te reprocha todo lo que haces. Ya te ha dejado de emocionar la vida y no lo puedes permitir.

Tú mereces lo mejor, aléjate de lo peor, lo mediocre e inservible y empieza a amarte a ti misma.

Texto original: albertespinola.com © Todos los derechos reservados.