Que triste que es todo en realidad, ¿verdad?. Me duelen Lucia y Carlos, sólo quiero que sigan siendo felices. Por supuesto también pienso en que tú lo seas y les des a ellos amor, mucho amor. Tal vez el amor que muchas veces yo no he sentido. Tú dices que es culpa mía, que es mi problema y puede ser, pero no olvides que he estado periodos largos de tiempo en el que el alcohol y las drogas no estaban en mi vida y justo han sido momentos en los que haber vivido a tu lado, tampoco ha sido una gran alegría.

Por otros motivos has vivido en depresión y sin sonrisas y eso a mí también me ha marcado mucho. Más de lo que puedes llegar a imaginar. No sé despertar sin una sonrisa. Sin el aroma del café. Sin ganas de vivir. En el fondo me aburro tanto. Pero te amo. Y tal vez no te prefiera, pero por el amor a mis hijos y para que ellos estén bien, sigo, y me hago mi felicidad a mi manera. Sigo. Yo no soy un hombre perfecto, pero si puedo ser un buen amigo y siempre estoy y estaré a tu lado si me necesitas.

Yo creía en Madrid, en una nueva vida repleta de proyectos y aspiraciones. Quería verte crecer y amar. Quería, y soñaba en, verte ser feliz, pero otra vez todo no ha funcionado. Otra vez nos vamos a Colombia como fracasados e infelices, sin nada que nos una en realidad (sólo nuestros hijos) y tú sólo pensando en separarte y hacer tu vida. Tienes todo el derecho, y te comprendo, no es fácil aguantarme. Lo siento tanto. Pero así es nuestra vida. Tal vez si sea mejor la distancia y que hagas una nueva vida. Una nueva y mejor vida, donde si te despiertes sonriente y hagas feliz a un hombre sano. Un hombre que también ame tu café en las mañanas. Pero no te olvides nunca de mis palabras:

El deseará verte sonreír. Y no porque te haga él sonreír, sino porque tú le sonrías a la vida.

Para mí ha sido todo muy bonito, te he dado todo mi amor, sin dudarlo. Y creo que por ti sería capaz de dar mi vida. Me ha gustado siempre tanto enseñarte todo aquello que a mí me hacía feliz. Incluso te envidio, porque yo nunca he tenido una persona al lado que se haya preocupado tanto, con tanto amor, por enseñarme y hacerme feliz con las pequeñas cosas. Tal vez algún día una mujer pueda amarme y enseñarme muchas cosas. No sé, tal vez pueda ser. Tal vez lo merezca. Aún no lo sé.

A mí me da dolor pensar que en que Lucia y Carlos me extrañen. Pero tendré que aprender a vivir con esto. Y ellos también. Sólo te pido que nunca permitas que la distancia nos mate ni a ellos ni a mí. No permitas que el amor que te he dado a ti durante este tiempo, ellos lo pierdan. Tengo también muchas cosas que enseñarles. No soy sólo una copa de vino. Creo que soy mucho más que eso y deseo que ellos lo vea con el tiempo.

No sé que puedo decir y hacer ahora, ya que creo que tú lo tienes decidido y claro. Y más ahora que vuelves con los tuyos y con tus hijos. Todo de cara. Ojala allá seas feliz y crees esa vida que sueñas. Esa vida en la que yo ya no estaré, porque mi sombra nos persigue. Esa vida que en el fondo de tu corazón sabes que quedó en el olvido el día que dejaste tu hogar para venir conmigo. Lo siento, no lo he sabido hacer mejor. Pero de una cosa sí estoy seguro. Te he amado más que a nadie en este mundo. Lo siento, ahora vuela y sé feliz.

Te amo. Ben.

Autoría, Edición y publicación: Albert Espinola Todas las imágenes de We Heart It