doctor

Un hombre va al doctor, preocupado por el temperamento de su esposa.

El doctor le pregunta, “¿Cuál es el problema?”

El hombre dice, “Doctor, no sé qué hacer. Todos los días mi esposa pierde el temperamento sin razón aparente. Me asusta.”

El doctor dice, “Tengo la cura para eso. Cuando parezca que su esposa se esté enojando, tome un vaso con agua y empiece a enjuagarse la boca. Solo enjuague y enjuague, pero no se la tome hasta que ella se tranquilice o salga de la habitación.”

Dos semanas después, el hombre vuelve al doctor. Estaba refrescado y parecía que había vuelto a nacer.

El hombre dice, “Doctor, ¡esa fue una idea brillante! Cada vez que mi esposa se empezaba a enojar, me enjuagaba la boca, ¡y se calmaba de inmediato! ¿Cómo puede un vaso de agua hacer tanto?”

El doctor le respondió, “El agua no hace nada. Pero si cierra la boca, todo se arregla.”

¡Ja! El doctor sabe lo que dice.
 

 Fuente: Perfecto