¡Hola! ¿cómo estás?

Puede que hoy estés triste, o que lleves tiempo así en este estado. Pero bueno, no te castigues por ello y ahora solamente escúchame y date cuenta de algunas cosas.

Date una buena sonrisa, ¡vaaaaaaaaaa!, antes de empezar… ¿sí?

Vamos…

Recuerdo que cuando era pequeño e iba a ver el mar podía sentir tantas cosas diferentes, veía el azul del agua como el mejor azul del mundo. También recuerdo que el aroma de la sal se adentraba en mi nariz y me provocaba felicidad. Era un día tan bello, era tan simple y hermoso. ¡TAN PURA VIDA!

Recuerdo que luego iba a pescar y era muy feliz con un poco de hilo, unos anzuelos y un poco de cebo para pescar aquellos peces que nunca pescaba, pero que me hacían tan feliz de solo imaginarlos en mi cubo vacío y lleno de agua esperando a ponerlos adentro con vida.

Recuerda esas sonrisas y esas cosas tan tontas y sencillas que te hacían tan feliz de verdad, que no te hacían conocer la tristeza y que si la tristeza venía, era porque algo o alguien te daban pena/lástima o sentías que ese alguien sufría por alguna cosa. (Y eso te daba tristeza de la bonita)

Ahora estás triste, pero en realidad no estás triste sino decepcionado con la vida y con lo que vives.

Estás desorientado porque creías muchas cosas que no se han dado como esperabas y eso te crea este malestar y esta tristeza en el corazón.

Por favor, escúchame, toma mi mano y entiéndeme. Siente tu alma dentro de ti y despierta ahora que aún puedes.

Fíjate que tan solo te has quedado en ese círculo innecesario en el cual te dices:

¿Por qué es así? ¿por qué no es como yo quiero? Quiero esto, quiero aquello. ¡Necesito ser feliz!

Pero, sal de estas preguntas y de este estado de inconformidad y hazlo de una vez.

“Camina” hacia otro lado aún estando dónde estás.

Acepta que no ha ido como querías, perdona, perdónate y dite:

¡Joderrrrrr…. pero si aún estoy aquí! Estoy bien vivo. Hay que seguir con amor a la vida. Y empieza a quitarte todo aquellos que ves que no te hace bien, que no quieres ni ver en pintura en tu vida. Quítatelo, púlete, destroza todo aquello no quieres que esté ahora en tu vida y date la oportunidad de recorrer los campos del vida que te den sonrisas, bienestar y alegrías. Que te den de nuevo la felicidad.

Antes te comentaba lo que sentía cuando era pequeño, porque tú también sentías cosas así, eras muy puro y nada te había perturbado aún en tu vida.

Ahora estás como estás, porque has visto cosas o has vivido y vives situaciones que no te gustan o que no te han gustado. Y de aquí partes con la visión de que la vida es una mierda.

¡Pero no es así!!!

Tú sabes que no, es sólo que te has quedado ahí y no quieres salir.

¡Sal ya!

Empieza a recordad esas cosas que te hacían feliz. Recuerda esos peces que no pescabas, pero que te hacían feliz aunque no los llegabas a capturar; recuerda ese azul único; recuerda esos anzuelos que te daban esa tremenda ilusión aunque no hubiera nada guindando de ellos.

La vida era un inicio todos los días y soñabas como nunca, ¡TODOS LOS DÍAS!

Luego creces y ves que esos sueños no llegan nunca y piensas que todo es un engaño, pero no es justo que te hagas y te digas esto. Por tu parte demuestra mucha vagancia y conformismo.

Te rindes esperando que algo pase, y nada va a pasar si tú no quieres que pase.

¡SUEÑA DE NUEVO POR FAVOR!

Date cuenta de todo lo que mereces aún, vuelve a ser ese niño que preguntaba tanto y no tenía miedo de hacerlo.

Vuelve a ser es niño humilde que creía que no sabía nada.

Vuelve a ser ese niño que vivía con el sentimiento del “ahora” y que sabía que tenía toda la vida por delante.

Aún eres ese niño, solamente que crees que ya lo has vivido todo. Y estás totalmente equivocado, esto sólo acaba de empezar y aunque tengas 80 años, no importa, porque en realidad el mejor día de tu vida, tal vez , aún no lo has vivido nunca y esté puede llegar seguro.

¿No crees que es mejor vivir un mejor día de tu vida que 8000 días triste?

Sueña aunque sea por ese día. Vuelve a ser ese niño que vive sintiendo que aún le queda mucho por vivir. Vuelve a ser ese niño pescando el la orilla del mar con una sonrisa a la vida.

¡Te quiero!

Albert.

Autoría, Edición y publicación: Albert Espinola Todas las imágenes de We Heart It