La salud emocional es la capacidad de llevar una vida autónoma y plena. Al contrario de lo que puedas pensar, no tiene nada que ver con no tener problemas. Sino que es lo que te permite superarlos a partir de una estructura sólida.

Todos nos expresamos a partir de emociones. Hay quien lo hace de forma explosiva, hay quien está envuelto de emociones tóxicas o tristes, hay quien las reprime por miedo a mostrarlas, y hay quien expresa emociones positivas en equilibrio con las negativas. Éste último perfil es probablemente el que maneja mejor su salud emocional.

Las emociones son reacciones biológicas y psicológicas, pero no hay que olvidar que tenemos control sobre ellas y podemos cambiarlas a partir de nuestro pensamiento. No estamos libres de sentir miedo, tristeza o ira; pero sí que tenemos la responsabilidad de evaluar cada situación y cambiar la dirección de nuestro pensamiento para enfocarlo en emociones más positivas.

Lo que nos sucede día a día (problemas económicos, familiares, conyugales, en el trabajo…)  influye en cómo te sientes. Y debes permitirte sentir miedo, tristeza o enfado. Eres humano. Pero tienes el poder de cambiar eso en el momento que quieras, dándole un giro a cada situación y generando emociones positivas. ¡No estés a merced de lo que te ocurra!

1 – Administra tu tiempo

La sociedad nos hace vivir acelerados. La casa, la compra, la limpieza, el trabajo, los estudios, la familia, los hijos, sacar tiempo para los amigos… ¿Cuando tienes tiempo para ti mismo?. Aunque suene imposible, puedes hacerlo. Dedica un momento a analizar tu rutina. ¿Le estás dedicando más tiempo a las cosas que aportan beneficios a tu vida (amigos, familia…)? o ¿Te dedicas más a trabajar y vivir deprisa? Sólo tú tienes la respuesta. Cambia de tu rutina aquello que creas que debes cambiar. ¡Vive como una persona y no como robot!

2 – Pasa tiempo con tu familia y amigos

Lo más importante de la vida son las personas. Y es a lo que dedicamos menos tiempo. Pasa más tiempo con los amigos y la familia. Y pasa tiempo de calidad. Cuando estés con ellos, haz bromas, hazles reír, cuenta chistes… Trata de hacer la existencia más fácil a los que te rodean. En el fondo es más importante la calidad del tiempo que pasas al lado de la gente que no la cantidad. Evita hablar de trabajo, de lo cansada que estás, de todos los problemas que tienes…

large-1

3 – Piensa antes de actuar

No dejes que tus emociones estallen como una bomba. Piensa más antes de decir o hacer cosas de las que puedas arrepentirte. Eso se gana con práctica y a base de conocerse a uno mismo. Una situación muy dolorosa en un momento, deja de ser tan terrorífica cuando pasa un tiempo, así que racionaliza más antes de dejarte llevar.

4 – Se coherente

Las personas más felices son aquellas que viven en coherencia con lo que quieren, lo que dicen y lo que realmente hacen. Encontrar la armonía entre estas tres cosas te hará ganar salud psicológica y emocional. Ser coherente con uno mismo genera autosatisfacción porque te permite tomar decisiones correctas. Cuando quieras decir “sí” dilo. Y cuando quieras decir “no” hazlo también.

5 – Ejercita tu mente

Lee libros que te gusten, haz ejercicios de cálculo, sopas de letras… Dedica unos minutos para hacer funcionar tu mente y evadirte del resto de ideas que te atropellan durante el día. También hay que oxigenar el pensamiento haciéndole callar, así que dedica un espacio (antes de ir a dormir, o recién levantada) para guardar cinco o diez minutos de silencio. Simplemente relájate y no hagas nada más que respirar.

emocionalmente

6 – Cuida tu alimentación

Eres lo que comes. Se nota en tu pelo, en tu piel, en tu salud física y también ¡en el estado de ánimo!. La comida es química, y nuestras emociones también son química. Lo que comes contribuye a que te sientas mejor, más alegre y con mucha energía; o por lo contrarío que sientas hastío, desesperanza, tristeza, angustia… ¡Come mucha fruta, bebe mucha agua, verduras, pescado azul y observa los resultados!

7 – Ejercita tu cuerpo

Hay que mover el esqueleto. ¡Fuera ser una persona con una vida sedentaria! El ejercicio genera felicidad, vitalidad. Cuando terminas de hacerlo te sientes una persona renovada capaz de todo. Aunque al principio de pereza, pasados los primeros días (que son los más difíciles) sentirás que hacer ejercicio es ahora una necesidad.

8 – Ríe

¡No permitas que pase un día sin haber reído! Al reír segregamos la química de la felicidad. Es bueno para ti mismo, para tu cerebro y para la gente que está a tu alrededor.  La risa y el buen humor son contagiosos, sería genial que todo el mundo fuese con una sonrisa en la cara por la calle. ¿Por qué no empiezas tú misma?

large-1

9 – Disfruta de tu pareja

Hay muchas relaciones tóxicas, parejas que se hacen mucho daño con los gestos, las palabras… Si tienes a alguien a tu lado, olvida todo lo malo y demuéstrale tu amor cada día como si fuese el último, hazle feliz, disfruta a su lado… Y si crees que no debes estar con esa persona porque no te hace feliz, déjala. Te harás un favor a ti misma y a él.  Cuando estás con alguien es para que te aporte cosas positivas en ti, de lo contrario estás mejor sola.

10 –  Quiérete como a nadie

Acéptate como eres, con tu físico y tu forma de ser. Cuídate y haz esfuerzos para cambiar aquellas cosas que no te gusten y que esté en tus manos cambiar (un michelín, tu mal carácter…) pero no te obsesiones. Así has nacido y así serás para siempre, así que empieza a quererte desde hoy o lo pasarás muy mal toda tu vida. No quieras ser otra persona, tú eres tú. Y tienes el mundo a tus pies para hacer con él lo que quieras… Y recuerda ¡Sólo vas a tener una vida para hacerlo!

EMPIEZA HOY.

Edición y publicación: Albert Espinola Todas las imágenes de We Heart It