La dependencia seguramente te ayudaría a sentirte más protegida. Pero la dependencia es vulnerable y más bien te ata a alguien más. No habrá nunca nada más satisfactorio que ser dueña de tu destino porque tú tienes el control de tu vida. Esa mujer que ves tomando café sola en una cafetería con un libro en la mano, o comiendo sola en un restaurante, se trata de una persona que abrazó su independencia y la comprendió muy bien.

Hacer cosas tú sola te hace sentir totalmente libre, tú eres la dueña de tus pasos, y eso es en lo que debes enfocarte en verdad. Ve a un concierto por ti misma, ve a citas, conoce nuevas personas y sobre todo haz que cada cosa que hagas sea increíble. Claro, también es genial pasar ese tiempo con otras personas como alguna buena amistad. Pero no subestimes el poder de hacer las cosas tú sola. Cuando demuestras que eres capaz de hacer muchas cosas por ti misma le muestras al mundo que tienes el poder sobre ti misma.

Muchas mujeres viven con miedo y se avergüenzan de hacer las cosas ellas sola. El algún momento todas las mujeres pasan por eso, viene de un sentimiento social que indica que no puedes ni debes hacerlo todo por ti misma, como si fuera una clase de pecado. Incluso para muchos es vital que tú dependas de un hombre o de alguien más en la vida para hacer todo. ¿Parece razonable?

Déjame decirte que te pierdes de la mejor experiencia de tu vida, mientras más miedos tengas, menos experiencias vivirás. La vida es muy corta, recuérdalo. No es posible que para ir a un viaje que tanto deseas, te niegues a ir solo porque no pudiste convencer a otras personas de ir contigo.

Arriésgate, porque hacer las cosas solas es de las experiencias más liberadoras que tendrás. Te empodera, te hace sentir superior e independiente. Te abre los ojos si aún los tenías cerrados hacia un mundo en el que tú eres capaz de hacer las cosas por ti misma y en el que no necesitas de la validación de otros para ser feliz.

No te abstengas de hacer las cosas que te gustan por no tener quien comparta tus mismos gustos. Después de tantas decepciones y pruebas te das cuenta que lo que los demás piensen o digan de ti realmente no importa. Lo único que importa es lo que tú sientas y cómo lo sientas. Ya no te retengas de cumplir tus sueños y satisfacer tus deseos aunque los tengas que hacer tú sola.

Te aseguro que una vez que tomes la decisión y empieces a vivir una vida en la que tú tienes el control de tus acciones y decisiones, experimentarás una sensación de libertad única. Te valoras más, comprendes el concepto de amor propio mejor que nunca y te sientes empoderada.

Tú puedes ser tu mejor amiga, puedes ir de compras, a pasear al parque, ir en bicicleta, viajar y disfrutar de tu propia compañía. La realidad es que no todas las personas son como tú y les gusta hacer lo mismo que a ti. Y eso no implica que entonces debas restringirte de hacer todas esas cosas. La vida está para vivirla, no para esperar a los demás.

Cada vez que haces algo por ti misma, tus sentimientos hacia tu persona van cambiando. Te das cuenta de lo poderosa que eres. Así que ya deja de perderte de las cosas que quieres por miedo. Da tú misma ese paso y que nada te detenga.

Texto original: albertespinola.com © Todos los derechos reservados