Hola mi compañera de vida y hermosa mujer. Te escribo para hacerte conocedora de mi sentir y mi amor por ti. Estas frases, no son sólo para que las leas y sientas cualquier sensación en ti, sino que son para que de verdad comprendas que son tuyas y para tu alma.

Eres un gran ser y un gran amor, tienes una alma pura y delicada, que me transmite su fuerza y amor desde el primer abrir de mis ojos hasta el fin de cada día y así siempre, todos los días.

Tenerte aquí conmigo, es como nacer todas las mañanas y es como sentirse fresco en el agua del mar un día de mucha calor.

Tú me das frescura, ligereza, sabiduría, alegría, felicidad, ternura, cariño, amistad, dedicación, comprensión, cuidado, amor y muchas cosas que no podría solo decirlas con palabras. Podría decirlas dándote mi amor y mi amistad, con hechos durante el resto de mi vida.

Podría mostrártelo poco a poco, piedrita a piedrita, construyendo el amor que necesitas y mereces. Eres tan sagrada para mí, que sé que no estoy preparado para darte el amor de golpe. Debo hacerlo por fracciones de tiempo y espacio, para así poder llegar a tu corazón como es debido.

No quiero hacerlo con prisa y, sí, hacerlo con dedicación, como cuando comes una alcachofa al horno, que dedicas hojita a hojita tu tiempo para llegar a dicho corazón y así poder llegar a conocer su esencia y su hermoso y único sabor.

No tengo prisa mi amor, lo que tengo es paciencia y tranquilidad, para poder amarte de tú a tú y con especial cuidado, para tu bienestar y sonrisa.

Deseo acariciarte todos los días en tu hermosa cara y acicalar tu bello pelo con mis dedos recién lavabos, para que mi aroma acaricie tu nariz y siempre te sientas cómoda y amada.

Deseo escribirte una canción, para que cuando estés triste resuene mi melodía en tus pensamientos y siempre sientas ilusión por vivir y proyectar caminos nuevos.

Deseo darte la paz que sentías en el vientre de tu madre y la comprensión que ella te dio en momentos de delicadeza y serenidad.

El motivo de mi vida es vivir, por supuesto, pero es vivir para darte vida y que sientas que cada día es un mundo nuevo y que así nunca dejes de sorprenderte de mi compañía y dedicación.

Tú y tus manos deben ser cuidadas para que siempre puedas acariciar fino y siempre sientas que ellas son creadoras de miles de cosas que te harán orgullosa. Si, eso mismo, eso es lo que quiero, que te sientas orgullosa de ti misma y que sientas que eres diferente, importante y única.

Quiero que seas una mujer afortunada por lo que sientes y que nunca jamás te sientas sola cuando la tristeza este a tu lado.

Cuando la tristeza este aquí, yo te daré mi mano, mi hombro y mi fuerza.

Y cuando estés feliz, yo estaré junto a ti para ser testigo de ello y así poderte recordar siempre, que esa felicidad podrá volver a ser parte de tu vida en cualquier momento.

Déjame decirte la última cosa:

Mi amor, yo vivo amándote, para que nunca pienses que he dejado de hacerlo.

Si vivo así, sé que siempre te amaré. Y sé que siempre te sentirás amada.

Un abrazo cariño.

Albert.

Autoría, Edición y publicación: Albert Espinola Todas las imágenes de We Heart It