Un hombre que no valora a la mujer como su par, termina aprendiendo una muy importante lección cuando tiene a su lado a una mujer fuerte y auténtica. Ante su imposibilidad de tratarla como una persona en igualdad de condiciones, termina frustrado pues ella no permite que quieran cambiar su esencia. Y en medio de esa frustración también termina dándose cuenta de algo que jamás imaginó.

Ella en su fortaleza no permite que nadie disminuya sus ideas y opiniones, así que siempre tiene algo que decir. Y él al ver que no puede controlarla termina padeciendo un rompimiento personal; pueden pasar dos cosas, o acaba la relación porque no consigue llenar su necesidad de autoridad o termina cediendo y comprendiendo que en una relación, él no es el protagonista. Ese último aprende la lección más rápido y el primero se tarda más en lograrlo.

Pero ¿cuál es la lección? Pues simple, que el amor es mucho más satisfactorio y beneficioso cuando ambos se esfuerzan, cuando ambos apoyan, cuando ambos escuchan y dan el afecto y trato que el otro merece.

Una mujer auténtica es paciente y a pesar de que la han roto varias veces, está dispuesta a amar con todo su corazón, pero no está dispuesta a que pasen por encima de ella, a que la etiqueten o que le impongan barreras. Las únicas barreras que ella aprueba son las que se pone a sí misma para protegerse y si su pareja insiste en disminuirla simplemente se aleja.

Ah, pero ella abre su mente y le hace ver el error que está cometiendo para que comprenda y de un paso hacia ella. En su enorme bondad y humildad, hace lo posible para demostrar la importancia de la dedicación y el esfuerzo en una relación. Él puede que ni siquiera se dé cuenta de lo que ella hace, una mujer auténtica es una mujer que influye de forma positiva en las personas, incluyendo a un hombre que aún no entiende lo que significa valorar a su pareja en todos los sentidos.

Ella no lo culpa porque sabe que, lamentablemente, la sociedad influye mucho en la mente de las personas para hacerlos actuar “como deben” y no como en verdad desean. Ella lo sabe porque estuvo en esa misma posición. Y aprendió a reconocerse, a valorarse y a pelear por lo que ella quiere y piensa. Así que lo ayuda a ver esa misma libertad que ya ella abrazó hace tiempo. ¿Y por qué? Porque el amor se forma por dos personas libres que se comprometen a amarse, a apoyarse y respetarse sin perder esa libertad.

Así que sí, una mujer de esas valientes y fuertes, enseñan una muy importante lección a los hombres. El valor del amor propio y el respeto, y la tolerancia a la diferencia de los demás. Con ella las segundas oportunidades son valiosas y sabe que las lecciones sí se aprenden, por ello es paciente y amorosa.

Si te topas con esta mujer increíble, valórala, escúchala y respétala siempre, te nutrirás muchísimo a su lado.

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