La palabra belleza denota hermosura, denota algo extraordinario que nos deleita, y es triste en verdad cómo las personas la usan únicamente para referirse al atractivo físico de las personas. Cuando ves a una mujer despampanante por la calle, lo primero que piensas es en una palabra para describirla y la primera que salta es “bella” o “hermosa”. Sin embargo, el concepto de belleza traspasa la forma en que ella se vea.

Bien sabes que una mujer físicamente atractiva puede convertirse en alguien desagradable y muy fea si su alma solo desprende fealdad. La belleza no tiene que ver con la apariencia, la belleza no la hace un atuendo bonito ni una sombra de ojos especial, es mucho más de lo que reflejas con cómo te ves.

La belleza real de una mujer se encuentra es en su alma. No te dejes llevar siempre por el físico, conoce, escucha, entiende, aprende, tienes que esperar a ver lo que su alma refleja antes de entregar todo de ti a alguien creyendo que es bella solo porque luce bien.

Su hermosura radica en su mente, en su pensamiento crítico, en su personalidad fresca y genuina; las mujeres más bellas son las inteligentes, las que saben cómo enfrentar su vida por sí solas, que se dedican a aprender, a superarse, a luchar por lo que quieren. Ellas seducen con su elocuencia, su mente aguda y su intelecto. Son siempre un libro muy interesante que atrae a las mejores personas.

Las mujeres de espíritu son increíblemente atractivas, enfrentan los desafíos con astucia, son guerreras de la vida, no le temen a los obstáculos y son esas que resuelven problemas sin estresarse. Tienen el conocimiento y la paciencia para lidiar con personas difíciles, esas mujeres admirables son las más bellas.

Lo que las hace más hermosa todavía es la pasión con la que viven su vida. La intensidad de sus emociones y de sus sueños las convierte en alguien asombrosa. Por cómo le pone corazón a lo que hacen y quieren. Además, la fuerza que demuestran la ponen en una posición de liderazgo. Una mujer que te ayuda, que te muestra su bondad y se mantiene fuerte es tan bella, te enamora, te hace sentir que estás en tu hogar donde sea que estás.

Y entre los detalles más dignos de llamar hermosos en ella destaca su compasión, su alma empática, siempre dispuesta a escuchar, a comprender el dolor de las personas. El hecho de que no se sienta superior a nadie y que jamás juzgaría a las personas por lo que pasan o por su pasado la hacen admirable.

Todo esto junto es lo que hace que una mujer sea verdaderamente hermosa, que no puedas dejar de mirarla porque no puedes creer lo increíble que es, su mente astuta, su espíritu aventurero y soñador, su pasión desmedida por la vida, su fuerza para luchar y seguir adelante a pesar de las duras batallas y su corazón compasivo.

Esa es la mujer más bella, ¿estás de acuerdo?