Las personas tienden a hacer lo que quieran con sus vidas, y eso está muy bien, somos libres de hacer las cosas que queramos, de estar con quien queramos y de trazarnos las metas que deseemos. Sin embargo, la libertad que tiene cada uno no permite pasar por encima de la libertad de los demás. A veces las acciones y los comportamientos son tan tóxicos que afectan directamente el bienestar de otros.

Cuando tratas con personas que destilan actitudes tóxicas y muy dañinas lo mejor es evitar el drama e ignorar a esa persona, aunque hay ocasiones en que ya no puedes evitar ese daño, y necesitas tomar medidas más severas. No puedes tolerar esos comportamientos en tu vida, debes combatirlos con el enfrentamiento y la discusión sana y cuando esa persona tiene el impedimento de lograr ser abierto a la crítica, entonces solo aléjala de tu vida.

No mereces esas malas energías en tu vida. Debes buscar el bien, lo positivo y evitar por completo ese tipo de personas que se basan en comportamientos tóxicos para pasar por encima de los demás. Si alguien te trata mal, no permitas que logre su objetivo de desarmarte, de afectarte y bajarte los ánimos. No lo permitas.

La vida es demasiado corta, así que nunca toleres estos comportamientos tóxicos de las personas:

Que te señalen constantemente tus defectos

Los defectos son los que nos hacen personas, cometemos errores y de ellos aprendemos, tenemos particularidades que a veces nos ralentizan el paso. Pero tú con el tiempo aprendes a reconocerlos y manejarlos, son las cosas que te hacen humilde y con la que aprendes la importancia de la superación. No necesitas que nadie señale lo malo en ti, el único objetivo por el que alguien lo haga es para que te sientas mal contigo mismo, así que no lo permitas.

No toleres que te insulten con sutileza

Esos insultos duelen más que los que te dicen de frente y sin anestesia, a esos solo reaccionas y ya. Pero un insulto oculto como que resalten todos  tus errores con “la idea de que mejores” es una forma cruel de bajarte la autoestima. Hacen ver que sus insultos son bien dados, te hacen creer que todo es por tu bien, pero no es así. Esa persona no tiene buenas intenciones y su objetivo es bajarte los ánimos para sentir placer y victoria sobre ti.

Alguien que te pide constantemente tu validación

Esas personas que cada vez que hablan esperan que tú les des validación inmediata te utilizan para su beneficio. Tú no estás obligado a estar alabando a nadie todo el tiempo, solo si realmente te nace y hacerlo y ya, no porque él lo requiera para estar impresionando a todos. Y si se siente ofendido por no querer hacer eso, entonces es su problema, no te sientas mal por ello.

Alguien que siempre se hace la víctima y te hace sentir culpable

Esas personas que tergiversan todo lo que hacen para pretender ser los heridos y culpar a alguien más, no las dejes a tu lado. ¡Aléjate! Aunque sepas que no fue tu culpa, esa persona tóxica transforma la historia de una forma tan creíble que empiezas a creer que sí fue tu culpa. Después que caigas un par de veces en ese comportamiento, te será muy difícil salir, te controla y eso está mal.

La competencia constante

Alguien que siempre quiere competir contigo no te deja cosas muy buenas. No es una amistad sincera porque la vida no es una competencia. La competitividad te alienta a ser mejor, es cierto, pero cuando es todo el tiempo te desgasta y ciertamente esa persona deja de ser alguien de confianza.

Quien te llama solo cuando te necesita

No le importas, quien solo está a tu lado para sacar una ventaja y luego se aleja, no le interesas. No tiene la misma preocupación por ti que tú tienes por ella. Con esa persona nunca podrás contar porque cuando seas tú quien la necesita, no estará disponible, pondrá mil excusas y te evitará. Y lo peor es que después de eso, sigue con la intención de acercarse a ti cuando te necesita. Puedes ser amable, pero no dejes que se aprovechen de ti.