Son las lágrimas las que calmarán tu dolor. Son las lágrimas las que también ayudarán a cerrar heridas abiertas. Son tus lágrimas las que sin duda mostraran que eres una mujer valiente. Una mujer que está sufriendo y decide sentir toda su tristeza dejando fluir su llanto, sin miedo, y dejando que sus lágrimas dibujen una realidad en su rostro. Cuando lloras, admites sin miedo y con humildad y eso te reconforta y te ayuda a seguir adelante. Tal vez tengas que llorar mucho, pero hazlo, no guardes lágrimas por miedo a mostrar tu dolor a ti misma o a los demás, porque eso podrá herirte aún más.

1 – No escondas tus lagrimas

Sé valiente y con fuerza deja que la verdad aflore en tus sentimientos con el fin de que, pronto lo antes posible, termines por aceptar esa verdad que te duele.

Cuando no admites, cuando huyes de la realidad y escondes tus lágrimas, cuando las encierras, muestras en realidad debilidad y autoengaño. Muestra poca valentía y poco amor propio.

2 – Si lloras te amas

¡Si mujer! llorar es amarte a ti misma. Es darse cuenta de que necesitas hacerlo para curar tu corazón y limpiar tu alma. Curas tus heridas con tu propio bálsamo.

Cuando lloras, te encuentras contigo misma y eso es una buena dosis de meditación frente al “Yo” interior propio, porque normalmente, al llorar, dejas ir. Te rindes y eso te libera. Cada lágrima es una cadena menos que impide tu esclavitud.

3 – Pueden ser tu salvación

Las lágrimas son una bengala de ayuda. Ya sea la ayuda de quienes te aman o la tuya, pero la ayuda puede aflorar con amor y serenidad frente las lágrimas de una persona derrotada. Pero déjame decirte que, podrán ser mucho los consuelos de amor frente a esto, por parte de quien te ama, pero la realidad es que la mayor de las ayudas será la tuya propia, porque como antes te mencionaba, cuando lloras admites, cuando admites, reconoces y te amas a ti misma, cuando te amas a ti misma, pones límites y formas nuevos pactos que te dejan avanzar en la vida y por supuesto esto te ayudará a seguir adelante.

4 – Cuando lloras te rindes y avanzas.

Ganas tu propia batalla y sigues con sabiduría. Comprendes mejor quién eres y qué está pasando.

Llora sin miedo mujer. Deja los prejuicios de los demás y los tuyos y deja que tus lágrimas fluyan con la honestidad que te dará la libertad. Un pensamiento puede condenarte. Un sentimiento puede liberarte.

No lo olvides nunca.

Las mujeres que lloran son amadas y admiradas por ellas mismas…

Autoría, Edición y publicación: Albert Espinola Todas las imágenes de We Heart It