Se había perdido entre tanto satisfacer a alguien más que no la complacía. Se perdió tratando de encontrar el amor que tanto quería en alguien más, se perdió por completo sin saber que el amor primordial que necesitaba era el que ella se podía dar. Se olvidó de sí misma y entregó todo lo que tenía a alguien más con la esperanza de conseguir la felicidad que anhelaba, que deseaba. Sin embargo, nada de eso encontró porque cuando amas a alguien sin amarte a ti misma primero, cualquier intento falla.

Pero después de fallar es cuando viene el aprendizaje más importante, te das cuenta de los errores que cometes, ves lo importante que era pensar en ti misma antes. Y no es algo que ocurre tan fácil. Cuando una relación falla te llenas de dudas, de confusión, pones en duda todo lo que eres y solo sientes frustración porque todo lo que puedes ver es que fallaste al intentar que la relación funcionara.

Sin embargo, la sanación llega cuando te das la oportunidad, cuando inviertes tu tiempo y tu energía en ti misma. Cuando abres los ojos y ves por fin que no necesitas de nadie más en tu vida para ser feliz, que no necesitas a nadie para poner en marcha tus sueños y luchar por tus metas personales. Necesitas verlo, de lo contrario pasarás toda la vida intentando buscar lo que te llena en otras personas cuando siempre ha estado dentro de ti.

No temas a no tener a alguien a tu lado, a una pareja “que te representa”. NO NECESITAS A NADIE QUE TE REPRESENTE, te tienes a ti misma, deja de ponerte barreras para encontrar tu propia felicidad.

Mientras sigas creyendo que es así, nada de lo que hagas va a funcionar porque siempre te faltará algo que no sabes que es y no es más que el amor a ti misma.

Date la oportunidad de encontrarte, de ver todo el potencial que es amarte a ti misma, reconocer lo mucho que vales y no aceptar jamás menos de lo que mereces. Tú decides por tu vida, tú decides qué personas se quedan en tu vida, tú decides cómo quieres que te traten.

Si aún no te encuentras y estás con alguien que absorbe tu vida, que no sabes cómo manejar, que te hace sentir miserable y poco amada, no te enfrasques en seguir allí, te hace sentir así pero tú decides si se lo vas a seguir permitiendo.

Sé que da miedo muchas veces, es por ello que encontrarte a ti misma es toda una lucha, toda una experiencia. Aprender por completo a amarte no es posible si no tienes esa batalla contigo misma antes.

Así que no te arrepientas de las malas experiencias porque ellas te llevan a la profunda iluminación. Te encuentras, te amas, te respetas, te valoras. Es un descubrimiento personal gigantesco.

Y no hay nada más gratificante que alguien llegue a ti y te pregunte si ya conociste a alguien nuevo, y con todo el orgullo que sientes respondas: “Sí, me encontré a ti misma”. Desde el momento que eso pasa, la felicidad siempre estará contigo.

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