En el 2020 quiero liberarme de cualquier mala energía, de personas tóxicas y mal intencionadas en mi vida. No quiero congeniar más con nadie que me cause incomodidad o que pretenda arrancarme la sonrisa. El 2020 empezará siendo un año en el que yo sea la protagonista. No me interesa complacer a nadie, no me interesa llenar estereotipos, seré yo y eso me hace feliz.

Solo quiero vivir, amar sin prejuicios y ser amada sin medidas, quiero la paz y tranquilidad que tanto he esperado, lucharé por eso, trabajaré en ello como nunca, y empezaré por pensar más en mi bienestar antes que en el de los demás. Pasé un 2019 de la forma equivocada, con personas erradas. Aunque también conocí personas especiales, debo aceptar que cometí equivocaciones, no fueron 365 días perfectos, pero sí intenté aprender de cada uno de ellos. Así que pretendo que este 2020 sea de decisiones más inteligentes, de tratos más amables y maduros, de aventuras inigualables y amor verdadero.

Me esforzaré en ser una mejor persona, en seguir aprendiendo porque la vida es un constante aprendizaje. Sin importar cuánto sepa, siempre habrá alguna experiencia que me enseñe una nueva lección. Pues quiero empaparme de sabiduría, espero seguir aprendiendo de los errores que cometa, pero también espero tomar decisiones más acertadas. Quiero rodearme solo de personas maravillosas, de las amistades incondicionales y quienes de verdad se preocupen por mí.

Si algo me enseñó este año es que la hipocresía no te lleva a ningún lado. No sirve de nada, en vez de generarte un beneficio, te aísla, te aparta de las personas queridas. Así que en el 2020 seré genuina, seré yo misma, seré todo lo que siempre quise ser en la vida. Hablaré con la verdad por delante siempre, me expresaré bien de las personas porque no tengo idea de lo que han atravesado ni soy nadie para andar juzgando.

Me preparo para recibir un año lleno de éxitos, los que me encargaré de trabajar duro porque el éxito viene del esfuerzo, el éxito viene de la perseverancia, y el fracaso solo seguirá siendo fracaso si dejo de intentar. Los fracasos solo son peldaños que me impulsan a mejorar, mi 2019 me ha dado un gran impulso y veo el 2020 como una enorme oportunidad. La oportunidad de ser feliz sin esperar, la oportunidad de amar sin etiquetas, la oportunidad de hacer lo que quiero y no lo que los demás quieren que haga.

En el 2020 solo quiero vivir, amar, ser amada y estar en paz. No quiero tener enredos en mi mente ni confusiones que me hagan llorar, quiero estar clara con las personas que me rodean y mis sueños. Espero estar en sintonía con todo lo que soy y todo lo que quiero. No me voy a atormentar si las cosas por las que trabajo no llegan tan rápido, seré paciente y disfrutaré del trayecto porque quiero ser feliz ya y no cuando sea tarde.

Este año que está por empezar trabajaré duro en mí misma porque yo importo, porque lo que yo quiero es mi prioridad.

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