Una mujer que no se guarda las verdades que los demás necesitan escuchar son especiales en verdad. Tienen almas tan genuinas que de ellas jamás podrías esperar hipocresía, se mantienen fieles a sí mismas y cuando no están de acuerdo con algo no se quedan calladas, para nada, sacan lo que tienen dentro y se expresan con libertad, si algo no les gusta, lo comunican, lo transmiten de una u otra forma, y sin disminuir la intensidad del problema. Son eso, SINCERAS.

Bueno, esa sinceridad, aunque a primera vista parece algo increíble y genial, no siempre es algo que les salga bien. Ser brutalmente sinceras tiene un precio para sus vidas. Una mujer que siempre es sincera tiene más dificultades para tener personas en su vida que la amen. ¿No parece lógico, cierto? Pues a las personas en general no les gusta que le digan sus verdades en la cara. No quieren escuchar la cruda realidad de ciertas cosas, y ella no puede evitar gritarla.

Así que sí, no le es fácil a una mujer sincera encajar de forma agradable, socialmente hablando. A veces, las personas prefieren estar ajenos a la verdad para no sentirse infelices, y ella no puede guardarse las cosas. Puede incluso que las personas la eviten; la ventaja de ello es que las personas que decidan mantenerla en su vida, son esas que de verdad la valoran.

UNSPLASH

Una mujer sincera es un libro abierto y sus emociones, gustos y sentimientos siempre están expuestos. Esta mujer puede estar en riesgo a pesar de mantenerse firme y ser muy fuerte. No le teme a hablar con sinceridad, pero revelar tanto de sí misma la pone en peligro, pues habrá quienes aprendan de sus propios argumentos a cómo engañarla.

El misterio puede reservar quién eres y te resguarda de quienes solo se acerquen para provecharse o beneficiarse.

Así que sí, las mujeres sinceras sufren de rechazo, de invasión a sus sentimientos y su intimidad. Además, pueden asustar a las potenciales parejas que se acerquen creyendo que ella no está interesada en verdad. Hay quienes no entienden que decir las cosas como son puede ser un halago, así que lo toman a mal.

Una mujer sincera es propensa a quedarse sola, y eso puede destruir su espíritu. Ella tiene mucho amor para dar, tiene ansias de que alguien la comprenda y sepa llegar su ritmo acelerado. A ella le gusta hablar, sobre el mundo, sobre sí misma, sobre sus sentimientos y en general sobre todo y aunque le sienta muchísimo que algunos le teman por su sinceridad extrema, ella no deja de serlo porque eso la identifica.

Ella es impresionante, pero padece rechazo muchas veces. Ella es inteligente y sagaz, pero su sinceridad le hace más difícil tener lazos sólidos en relaciones. Ella dice la verdad porque a ella no le gustan las mentiras, su honestidad extrema se debe a golpes que ya tuvo. Decidió mantenerse real y fiel a sí misma, sin engañar nunca porque espera recibir exactamente lo mismo de los demás.

Ella sufre rechazos, sufre porque las personas vean mal que diga las cosas como son y no como la quieren escuchar, pero eventualmente, esa virtud le da sus frutos pues en su vida solo quedan las personas que de verdad la aman.

Texto original: albertespinola.com © Todos los derechos reservados.