Para cada mujer que ha sido rota, que la hayan decepcionado, que la hayan manipulado y tratado mal, que la hayan aplastado, siempre habrá una diferencia entre el significado de lo que es buen tipo y un buen hombre. Tal vez ni entiendas de qué se trata, puede sonarte exactamente igual, pero una mujer fuerte que ha batallado en relaciones te dirá que no es lo mismo.

Hay una diferencia excepcional entre un buen tipo y un buen hombre, llega un punto en el que no entiendes lo que sucede en tu vida, te dejas engañar porque crees en una mentira disfrazada tras un supuesto hombre de verdad, pero luego te das cuenta que todo estaba mal. Te das cuenta que todo fue una mentira, un teatro para atraerte y es cuando empiezas a denotar esa gran diferencia.

Un buen tipo es alguien encantador, amable, que atrae con un carisma increíble y parece irresistible e insaciable. Es un conquistador de corazón que te dirá las frases perfectas para convencerte de estar con él, y no duda en inventarse una que otra mentira cuando le convenga. Pero un buen hombre es alguien profundamente honesto, que siempre te aborda con la verdad aunque sea dolorosa, que no solo te dice lo que quieres escuchar, sino lo que de verdad quiere decirte.

Un hombre bueno no tiene miedo en decirte las cosas, es cuidadoso para no ser hiriente, pero aunque sepa que puede lastimar tus sentimientos, siempre te dirá la verdad. Porque un hombre bueno es alguien con integridad que apela a la honestidad antes que a la comodidad y esos son valores que perduran en el tiempo.

Un buen chico no quiere ser rechazado, así que hace lo que sea para mantener tu validación, sin importar las consecuencias posteriores a ello, mientras tanto un buen hombre sabe bien cuál es su valor y cuando se trata de conquistar no se preocupa si lo rechazan o aceptan. Él comprende las decisiones de las personas y las valora si están basadas en realidades.

Un buen tipo luce como un buen tipo hasta que de repente revela sus verdaderas intenciones e intenta cambiar todo lo que ahora no le gusta de ti. Sin embargo, un buen hombre se mantiene genuino y respeta tu individualidad, no juzga tus rasgos, más bien aprende a amar hasta tus defectos porque sabe que todo eso te hace ser quien eres.

Puedes ver a un buen tipo como alguien que se da el lujo de rechazar tus llamadas o ignorar tus mensajes y luego se comunica como preocupado, ah, pero un hombre bueno se aparece en la puerta de tu casa con una pizza y tu postre favorito para compartir a tu lado. Un buen chico puede verte como alguien que le conviene y no como alguien que ama, se engancha y desaparece de pronto, mientras que un hombre bueno jamás te deja colgada.

No te hace sentir insegura sobre el estado de su relación, él se asegura de que veas todo lo que hay en su corazón, se dedica a hacerte feliz y se esfuerza en alimentar su relación. Un buen hombre admite sus equivocaciones y aprende de ellas para fortalecerlos a ambos como pareja, mientras que un chico bueno no se disculpa ante un error, no se hace responsable de sus acciones y en lo posible tergiversa todo para hacerte creer que tú provocaste ese error que él cometió y así hacerte sentir culpable.

Un buen tipo puede ser alguien que quiera la vida fácil y sin compromiso, no trabaja duro ni te apoya en tus propios proyectos. Pero un buen hombre se compromete al cien por ciento en su propio crecimiento e igual, reconociendo lo importante que es para cada persona la realización de sus metas, te apoya.

Aprende a diferenciar a un buen hombre de un buen tipo y jamás te conformes con menos de lo que mereces.