Memorias de una hermosa joven !Os quiero para siempre!…..No dejéis de sonreír porque yo no lo hago nunca.


Fueron duros esos momentos y nunca se olvidarán. Y mejor no olvidarlos y tenerlos presentes para aprender a vivir con esto, aceptándolos como la realidad que nos ha tocado vivir.

La vida es una maravilla y da igual si la vives durante 10, 30 u 80 años, lo importante es haberla vivido con tanta felicidad y haber tenido a una familia que te ha amado como a nadie en este mundo.

La cantidad del tiempo no es lo más importante, sino la calidad y estoy convencida de que yo tuve la mejor de las calidades hasta el fin de mis días. Con el amor muy cerca de mí todos los días de mi vida, hasta el día que cerré los ojos para descansar en paz.

Mi viaje terminó antes de lo normal, pero como decía anteriormente, fui, y soy, feliz de cómo he vivido y de cómo ha terminado todo, porque he aceptado las cosas como son. Estoy agradecida de haber tenido la oportunidad de haber estado cerca de mis padres siempre, lo amos y los amaré hasta la eternidad.

Yo me siento tranquila aquí donde estoy ahora y tengo la paciencia y la sonrisa de mi parte porque sé que algún día nos volveremos a encontrar todos y estaremos juntos nuevamente.

Desde aquí quiero reflexionar y decir a las personas que están viviendo la situación del cáncer, que sean fuertes y traten de luchar para sobrevivir, pero que también sepan que lo que tiene que ser será y que es importante aprender a aceptar.

En la vida podemos luchar contra cosas que están a nuestro alcance, pero hay cosas que por más que queramos luchar, no podremos hacer nada para evitar la realidad y ganar la guerra.

Contra un tsunami no hay mucha lucha que hacer, él se viene y no lucharás, sino que tratarás de sobrevivir.

Contra la caída de un rayo no podrás hacer nada y evitarlo será imposible si ese rayo bien directo hacia a ti.

Se dan casos así y la gente se va sin más. Así es la vida y no es cuestión de encontrar explicación si no de encontrar la aceptación.

El cáncer se puede afrontar, sí, pero es una realidad que a veces viene con mucha fuerza y es imposible luchar contra esto.

En momentos así, el mejor de los caminos es aceptar y apretar por últimas veces las manos de tus seres queridos, familiares, padres, esposos, hijos. Y entregar tu vida sin más lucha para irte con la mayor de las sonrisas y con paz en el corazón.

Toda pasa por algo y todos tenemos un propósito. Los que nos vamos antes es porque tenemos deberes que realizar antes de lo normal.

Os quiero mucho y dejadme deciros que yo aquí estoy muy tranquila y en paz y que estoy más cerca de vosotros de lo que se pueden imaginar.

Os amo para siempre… No dejéis de sonreír, porque yo nunca lo hago. Ni lo haré

Autoría, Edición y publicación: Albert Espinola Todas las imágenes de We Heart It