La depresión es un trastorno mental que se desarrolla mayormente bajo un constante estrés. Las situaciones de preocupación conllevan a la depresión, también otras razones como la pérdida de un ser querido o una enfermedad grave. Pero un hombre, sin duda, puede ser el motivo de la depresión de una mujer. Sobre todo cuando se trata de ese tipo de hombre que no le importa en lo más mínimo su bienestar.

Muchas mujeres se sienten acorraladas, enjauladas y amedrentadas por su pareja. Sufren un abuso emocional que las inutiliza y el miedo las paraliza al momento de pedir ayuda. Un hombre que siempre reclama, que no hace más que quejarse y gritar frases de odio lo que hace es deteriorar cada vez más a su víctima. Y la depresión no solo puede desarrollarse a partir de una actitud agresiva, también a partir de una indiferente.

Ignorar a una mujer, lo que hace, su esfuerzo y que la respuesta sea la indiferencia ante sus atenciones y el amor que le tiene a su pareja disminuye su autoestima. Una baja autoestima es el inicio de un estado de ánimo muy bajo, de tristeza, de decepción, confusión y desesperación. Cualquiera está en peligro de desarrollar depresión cuando se está en pareja, incluso los problemas económicos pueden ser un desencadenante.

Hasta la más fuerte de las mujeres en algún momento se cansa, la angustia la consume y si no descansa, si no se aparta, puede empezar a sentir todos los síntomas que incluyen profunda tristeza, desvanecimiento, agotamiento constante, mal humor, falta de motivación, daño emocional provocado, daño físico provocado. La depresión es una enfermedad que perturba, más allá de ser un simple malestar es algo que afecta la vida misma. Que busca desequilibrar tu estado físico y emocional.

Un hombre que es infiel, que engaña, que dice mentiras constantemente, que no tiene tiempo para compartir con su pareja, que la ignora, que la quiere controlar, el que le habla de forma despectiva y cualquier actitud negativa, puede provocar depresión en ella. Y eso es inaceptable.

Las relaciones están para apoyar, para ser un hombro y un brazo fuerte con el que ambos se puedan sostener. Están para darse amor, para hacerse felices mutuamente, no para destruirse. Si estás con una mujer que le haces daño porque ya no la quieres y estás frustrado, solo vete y ya. No la sigas torturando, todo puede empeorar para ambos si siguen juntos.

Eventualmente se convierten en relaciones tóxicas, fuertemente dañinas que acaban con el estado mental de alguno. Y para una mujer que está tan comprometida es mucho más difícil de aceptar. Es duro tener que decir en voz alta que tu pareja es la que te está haciendo que estés tan mal cuando lo amas demasiado. Sin embargo, es vital que te des cuenta de tu realidad, cuando veas con claridad que lo que te hace es daño, entenderás que no es amor lo que sientes, es apego, es miedo a la soledad.

Ante un hombre que te hiere constantemente y te atormenta, tú tienes que pensar primero en tu bienestar. Huye, vete, sin importar lo que te diga, no lo escuches. Para ti, tú debes ser lo más importante.

Texto original: albertespinola.com © Todos los derechos reservados.