No necesitas a alguien perfecto a tu lado, solo a alguien dispuesto a conocerte, que tenga ansias de entender tu mundo, que quiera amarte y hacerte feliz. Que quiera aprender de ti y que espere que entre ambos retroalimenten sus vidas.  Quédate con quien tenga tanto miedo como tú de amar porque teman perderse, que se descubran las virtudes y los defectos, que aprendan a aceptarse y se conozcan a profundidad.

No te quedes con quien creas que lo tiene todo para ti, nadie puede tenerlo todo, no lo sabes en realidad, además, nunca se terminan de conocer aspectos nuevos en las personas. No te arriesgues con alguien teniendo expectativas demasiado altas porque logras es decepcionarte demasiado rápido de alguien que posiblemente tiene mucho potencial. Solo que si ya estás predispuesta a tener a alguien perfecto para ti, cuando haya alguna falla vas a sufrir mucho.

Aunque haya amor en una relación, hacen falta más cosas para que pueda ser exitosa, respeto, comprensión, apoyo, entre otras. No te enfoques siempre en lo ideal que creas que es para ti, enfócate en lo abierto que sea, en lo deseoso que esté de aprender y crecer a tu lado. Que quiera conocerte, saber cuáles son tus postres favoritos para aprender a hacerlos contigo. Que quiera conocer tus sueños para apoyarte en ellos, ayudarte y estar siempre para ti.

Así que no trates de cumplir una lista de cualidades, mejor mira más su alma, conócela y abraza lo que tiene para ofrecer desde ahí. No son las promesas, las frases románticas o los obsequios lo que hacen una relación saludable y duradera, es el compromiso que tengan. Que ambos estén dispuestos a ser tolerantes, a escucharse, conocerse y divertirse en el proceso. Así el amor que los unió se consolida, se vuelve más fuerte y real.

Una pareja puede unirse muchas veces por una única razón, conveniencia, atractivo físico, estabilidad económica, estabilidad emocional. Pero tienes que entender que la evolución de una relación toma muchos aspectos en cuenta, no solo uno. Así que no te quedes con alguien pensando únicamente en algo que es conveniente para ti y que crees que eso es suficiente y lo que necesitas.

Puede brindarte estabilidad económica, pero si no hay conexión, jamás habrá intimidad real entre ambos. En vez de ser una relación disfrutable, será un empleo fijo. Si te ofrece estabilidad emocional, es genial, maravilloso. Pero un amor con falta de afecto, pasión y metas, jamás los pondrá en sintonía.

Quédate con quien quiera experimentar todo contigo, conocerte, crecer a tu lado. Que quiera alimentarse de tus conocimientos y sabiduría y al mismo tiempo ofrecerte todo lo que él tiene. El amor solo no prospera, necesita lealtad, compromiso y constancia. Amar no es ganarte un estatus, amar es tener compañía real, alguien que te escuche, que quiera comunicar sus cosas contigo. Que abra su corazón y te deje ver lo que hay allí dentro.

Ambos se unen con heridas del pasado, y tal vez juntos pueden sanarlas. Así que no te quedes con quien crea tener todo lo que tú necesitas, quédate con quien quiera experimentar, sentir y crecer a tu lado.

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