Por mucho tiempo intenté darle sentido a nuestra relación, me mantenía a tu lado intentando aferrarme a algo bueno que pudieras ofrecerme. Ahora siento que fue un camino largo y pedregoso por el que no debí pasar. Incluso me costó tener la cabeza despejada para parar y darme cuenta que debía tomar una decisión basada en mi bienestar y mi felicidad. Y justo ahora que veo las cosas con claridad quiero exponer lo que siento.

Sé que quizá no entiendes ni te interesa comprender, piensas que algún momento yo dejé de preocuparme por ti, pero no fue eso lo que pasó. Analiza todo lo que vivimos para que te des cuenta que gran parte de mí aún seguía insistiendo en tener éxito juntos, pero seguir era como ir en círculos para siempre.

No era correcto, no para mí, y la verdad es que tampoco para ti. Por mucho tiempo intenté hacer que las cosas funcionaran, y se me hizo difícil aceptar que no lo logré y nunca lo iba a lograr, me toca aceptarlo. Hubo un momento en que pensé que todo saldría bien, tenía la esperanza de que pudiéramos solucionar todos los problemas, que superaríamos las mentiras, los errores y la angustia profunda. Pero desperté, los días fueron semanas y todo seguía igual, las semanas se volvieron meses y los meses años y aun las cosas no cambiaban.

Me di cuenta que la relación como era en ese momento así seguiría siendo en el futuro y lo que descubrí es que no quería eso en mi vida. Abrí mi corazón y me pregunté si estaba dispuesta a seguir con lo mismo toda la vida y mi propia respuesta fue desgarradora y al mismo tiempo me brindó alivio.

Sucedió que me di cuenta que para ser genuinamente feliz, tú y yo, debía dejarte ir. No fue algo personal, entiéndelo, aun me sigo preocupando por ti porque me importas. Y porque me importas es que hoy te explico esto, la única verdad es que no estábamos destinados a estar juntos sin importar lo mucho que lo intentáramos.

No me arrepiento de lo que vivimos, a tu lado aprendí lecciones valiosas sobre el amor y la vida, sobre lo que significa ser un humano que se equivoca y que acumula errores. Siempre vas a tener un lugar en mi corazón, pero ya no puedo seguir contigo. Sé que nada cambiará si seguimos en esta rutina exhausta, no podemos seguir caminando en círculos. Ya fue suficiente de lastimarnos, debemos ser felices y juntos ya está visto que no es posible.

Es hora de decirte adiós, sé que no fui perfecta y tú tampoco lo fuiste, dimos lo mejor de nosotros mismos, pero no fue suficiente y eso no tiene que ser motivo de tristeza. Está bien que veamos la realidad porque lo que sentimos no lo podemos controlar.

Lo que nos queda ahora es aprender de los errores y seguir adelante como mejores personas. Me importas y por eso era necesario aclarar todo esto, espero algún día lo entiendas. Y espero que recordemos con una sonrisa los buenos momentos que compartimos.

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