Si piensas en ella como una pertenencia, ya puedes darla por perdida. Ella no es de tu propiedad, ella se pertenece a sí misma, ella decide por su vida, lo que quiere y desea. Y si tú empiezas a comportarte con ella como si se tratara de una persona que puedes controlar no solo la vas a perder, te va a odiar. Ella es una persona libre y estar en una relación no implica que deba someterse a ti.

Deja de pensar en ella como si fuera un simple objeto de adorno que tengas en tu casa porque no es eso en lo absoluto. Ella tiene voz y voto, ella sabe exactamente lo que quiere y tú no vas a decirle cómo hacer lo que quiere. La pierdes cuando quieres hacerla que siga sólo tú camino, la pierdes cuando le exiges, cuando la ves como a alguien que debe ser cuidada o que necesita tu protección.

Ella no necesita y mucho menos quiere que la protejas, ella quiere tu amor, tu apoyo y tu afecto. Quiere caminar de la mano contigo, pero compartiendo metas y objetivos. Ella te apoya en tus proyectos y espera que tú la apoyes en los de ella. No necesita que la rescates porque ella no es ninguna damisela en peligro. Ella sabe perfectamente cómo defenderse, cómo resguardarse y cómo sobrevivir. Si eso es lo que le quieres brindar entonces la vas a perder porque eso se lo da ella solita.

No es que se niega a recibir tu ayuda, para eso están las parejas, para apoyarse y ayudarse. Pero no para controlarla. Ella luchó muy duro por su libertad, por liberarse de los estereotipos y de las actitudes machistas y de dependencia. Ella sufrió mucho en su vida tratando de entender lo mucho que vale. Padeció todo tipo de dolor para darse cuenta que siempre debe amarse a sí misma sobre los demás.

¿Y ahora tú te crees con la autoridad de decir que es tuya? Ella te ama, quiere compartir su tiempo contigo, quiere demostrarte su amor y que tú tengas detalles con ella. Quiere que la ames y amarte como a nadie, pero ten cuidado, ella no es tuya para quedártela como regalo de feria. Es una persona que piensa, siente y analiza. Y si sigues viéndola como una pequeña bajo tu autoridad, te aseguro que la vas a perder para no verla más.

No es tuya, es suya, es de sí misma, ella tiene total propiedad sobre sí misma para ser quien quiera, hacer lo que quiera, decir lo que quiera, vestir como mejor le parezca, cumplir sus sueños, tener amistades y ser fabulosa.

Ella hace lo que quiera porque es libre. Y si en una relación se rompe la libertad de cada uno, esta muere. La estás perdiendo; queriendo mantenerla bien cerquita de ti para que “nada extraño o malo” le suceda, irónicamente solo hará que no quiera saber más de ti.

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