Cada persona es un mundo, cada mente piensa y se sensibiliza de forma diferente a las demás. Habrá quienes nunca encuentren nada atractivo en ti, o muy poco atractivo, y ciertamente habrá para quienes seas el mundo, el sol, las estrellas y la luna. No tienes que agradar a todo el mundo, es imposible de hecho, aunque te esfuerces al máximo siempre habrá alguien que te dé una mirada de desdén o que simplemente no se sienta cómodo a tu lado.

Así que sí, no siempre serás suficiente para algunas personas, y no te hace falta serlo, pensar en andar complaciendo a todo el mundo solo te hace perderte a ti mismo. Dejas atrás tu esencia para convertirte en alguien muy alejado de tu realidad que no te satisface. Nunca serás lo suficientemente bueno para algunas personas y no tienes que esforzarte por serlo. Cada mejora que logres como persona tiene que estar dedicada a ti mismo, a complacerte, a ser lo suficiente para ti, no para los demás.

Si eres feliz contigo mismo, habrá personas que te valoren por ello, quienes amen esa esencia de ti, y jamás querrían cambiarte porque esa autenticidad es lo que te identifica. Por lo tanto, no sufras por no ser lo suficientemente bueno para alguien más, no tienes que cumplir estándares para estar bien con todo el mundo. Solo con ser tú mismo y disfrutar de ello es suficiente para mantenerte feliz. Quienes te amen y te valoren de verdad te lo harán saber.

No des la impresión a otros de que puedes llenar sus casillas de clasificación para que te acepten. No demuestres una actitud en la que pones en duda tu propia personalidad, mantente fiel a ti mismo siempre. Las personas a tu alrededor tienen dos opciones, aceptarte o mantener distancia contigo, y nada de eso es malo, no siempre conectarás con todos. Es la forma de mantener a raya quienes no son tus verdaderas amistades.

Fingir ser algo que no eres para que te consideren un poco bueno y aceptable es triste. La primera persona en tu vida a la que le debes fidelidad es a ti mismo. Si tú tienes contradicciones con quien eres terminarás siendo catalogado como hipócrita o inseguro. Ninguno de esos adjetivos va a hacer que las personas quieran acercarse a ti.

Abrázate antes que a nadie, mira todo lo que llevas dentro, reconoce tu potencial, acepta tus rasgos característicos, mantente genuino siempre. Solo así podrás atraer más personas genuinas a tu vida, dispuestas a amar todo lo que tienes para dar sin que tengas que cumplir una lista de cosas. Mantente firme, no sobrepases la libertad de otros, pero aférrate a la tuya. Eres quien eres y necesitas sentirte orgulloso de ello.

Nunca serás lo suficientemente bueno para algunas personas, pero ni falta te hace porque no quieres atraer a todo el mundo, solo a personas grandiosas a tu vida. No seas una lista de calificativos andantes en que las personas pueden escoger. Es demasiado agotador tener que ser alguien diferente para cada persona que conozcas y así hacerlas felices.

Es mejor enfocarte en tu vida siendo tú, y solo contando con personas que te valoren por quien eres.

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