Si hay algo que agradezco enormemente a las experiencias desastrosas de mi vida, es que ya no me conformo con cualquier idiota y sus mentiras. Puedo darte el beneficio de la duda, permitir que te acerques y así poder conocer tus intenciones, pero no creas que engañarme es la mejor solución para ganarte mi corazón, no soy una tonta. Puedo reconocer la falsedad en tus palabras, jamás entenderé cómo hay personas así; cómo es que solo quieres conquistarme y luego ser indiferente conmigo.

Y déjame decirte que para tener un novio como tú, prefiero estar sola. No le temo a la soledad, para muchos suena como algo terrible, para mí es un tiempo de encuentro, de descanso y de reflexión emocional. Jamás me forzaré a estar con alguien que pone en duda sus propios sentimientos sobre mí, menos todavía con alguien que intenta culparme por sus propios errores. No tengo la necesidad de tu atención, si no me amas como quiero, prefiero quedarme solita con mis sentimientos.

Yo quiero un amor real, de esos que se sienten en los huesos y en la piel, que despierta pasión y admiración. No quiero promesas falsas y frases ensayadas, quiero autenticidad y curiosidad. Quiero a alguien que desee conocerme, descubrir cada rincón de mi ser, que me escuche, que no me juzgue y que jamás me haga dudar del amor que me tenga. Eso para mí sí es aceptable, pero ¿un novio como tú? Que da por sentado lo que siento y se olvida de trabajar por la relación, no gracias.

Me cansé de idiotas inmaduros en mi vida, me cansé de hombres inseguros que van conquistando sin tener idea siquiera de lo que quieren para sus vidas. ¿Cómo lo hacen? ¿Cómo pueden ser así? Ir lastimando como si no tuvieran idea de las consecuencias, tal vez sea así, tal vez necesiten pasar por un dolor fuerte para entender lo que sienten los demás cuando hieren. No lo sé, yo solo sé ahora que no quiero más nunca un amor así.

Solo quiero amor de verdad, que lo sienta en profundidad como yo, que tenga su mente abierta y quiera conocer cada detalle de mi ser así como esté abierto a dejarme ver cada detalle del suyo. Alguien que quiera crecer a mi lado, que anhele ser feliz, que busque en mí un hogar al que siempre pueda acudir para estar cómodo y que al mismo tiempo me haga sentir cómoda a mí. No busco perfección, pero sí alguien real que sepa reconocer sus errores, que aprenda de ellos.

Llegué a ese punto en mi vida en que no me conformo con menos de lo que quiero y merezco, de ninguna manera, ni siquiera por ganar experiencia. Ya no más. Si te acercas a mí sin pensar en una relación duradera y real, mejor no lo hagas, desvíate hacia otro lugar porque ya no tolero a los hombres faltos de sensatez y honestidad.

Para tener un novio como tú prefiero estar sola, disfrutar de mi propia compañía, enfocarme en mí y en los míos sin perderme a mí misma. Me valoro lo suficiente como para ponerme en primer lugar, primero mi bienestar, primero mi seguridad, primero mi felicidad.

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