En los tiempos que vivimos la mujer ha dejado de ser sumisa, apartada o resignada. Aún hay muchos indicios de ello en el mundo, pero cada vez menos, y menos en lugares avanzados y más civilizados. La mujer ya no permite ser el sexo débil, más bien se ha convertido en un género atrevido, innovador, valiente, fuerte y entregado. Admirado. La mujer ya no está dispuesta a consentir malos tratos, abusos, ni faltas de respeto a ningún nivel. Y por supuesto, representa un verdadero reto para los hombres, porque ella tiene muy claro que va a anteponer ciertos aspectos de su vida como prioridad.

Amar a una mujer fuerte y con carácter no es jugando. Se necesita valor y coraje y no cualquier perdedor puede hacerlo. Y no hablo de una mujer que vive con coraza y armadura a la defensiva con el mundo que la rodea, sino de una mujer de una fortaleza distinta. Aquella que ha aprendido, que ha luchado en sus días, que sufrido grandes caídas y grandes desengaños en la vida. Sean profesionales, amorosos o de todo tipo. Y una mujer que le ha tocado ser más inteligente para no caer siempre en los mismos errores. Una mujer que se ama a sí misma y que ha desarrollado el amor propio con mucha estima y con mucho orgullo.

La mujer fuerte de hoy, puede ser complicada de comprender, porque se ha hecho muy suya, no cerrada, sino suya, subjetiva y única, individual e interesante. A base de golpes ha aprendido a amarse y a valorarse, y sus principios y su comportamiento, están basados en su propia confianza y en su propia percepción de la vida.

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De su experiencia hace lección y siempre está dispuesta a aceptar nuevamente sus errores. Sabe que no sabe nada y su humildad es la que le da esa fuerza y exclusividad como mujer. Es fuerte porque así se ha hecho a ella misma.

Es una realidad que puede parecer mujer fría o seria, que no muestra debilidad, y que es difícil de sorprender, pero en verdad, es frágil, sensible como las que más. Ella sabe guardar sus emociones, no hacer teatros, se conoce bien a ella misma y sabe inteligentemente cómo responder a su entorno haciendo introspección de una forma muy efectiva. No es novata, sabe dónde pisa y donde no y por eso nunca se anda con cuentos, tonterías o hipocresías.

Si quieres amar a una mujer fuerte y con carácter, necesitarás mucha fuerza y valor, porque es una mujer que puede dudar con lo que quiere, pero jamás dudará con lo que no quiere. Sabe usar el “NO” con mucha facilidad y con mucha dignidad. Ella es segura, y amante de su vida. Cuida muy bien sus intereses, y su día a día, y no es que sea egoísta, al contrario, es muy solidaria, pero está tan satisfecha con su vida que no permite jamás que nadie la domine o la manipule. Pero tranquilo, es una mujer muy sensible y buena… sabrá compartir contigo muchas cosas. Desde el amor al sexo. Desde la amistad al cariño. Eso sí, siempre con mucho respeto.

Tendrás que ser valiente, atrevido, aventurero, porque como bien sabes, es una mujer que no desea relaciones efímeras ni rollos de fin de semana, es una mujer leal y fiel que desea para su vida grandes historias y no cuentos de pacotilla. Una mujer pasional y serena que si te entrega su corazón, deberás estar siempre estar a la altura. Recuerda que ella se ama a sí mismo mucho y nunca permitirá menos o poco de tu parte, es decir no querrá perdedores, sino ganadores como ella. Alguien que nunca se arrepienta de haber iniciado la aventura de amarla. Alguien que sepa estar siempre a su altura. Un gran y honesto hombre. Nunca esperará menos.

Autoría, Edición y publicación: Albert Espinola Todas las imágenes de We Heart It