¿Crees que con no tocar a otra persona ya cumples con el voto de fidelidad hacia tu pareja? El engaño por contacto físico no es la única forma en la que puedes arruinar los lazos de una relación. Comprometerte a una relación significa que serás respetuoso, honesto, afectuoso y sobre todo, leal. La lealtad va más allá del concepto básico de fidelidad. Si no estás cien por ciento conectado con tu pareja, ¿por qué continuar alimentando su amor?

La lealtad es un concepto más profundo dentro de una relación romántica. Se trata de ir siempre con la verdad por delante, de ser honesto sobre tus sentimientos y también sobre tus disgustos. Toda relación para prosperar necesita de comunicación y honestidad. La lealtad es un aspecto más emocional. Es no dar la espalda, es estar presente, apoyar, amar y ser siempre sincero. Si el amor se acaba, decirlo, porque es mejor un dolor breve, que toda una vida de mentira y engaño.

La fidelidad no es solamente evitar caer en tentaciones, si tienes las tentaciones en las que debes tomar todas tus fuerzas para evitarlo, entonces tienes un problema. Cuando amas de verdad ni siquiera sopesas la posibilidad. No tienes que luchar contra ti mismo porque si sientes que quieres tener las opciones abiertas, antes de engañar lo comunicas.

Ser fiel es mucho más que NO engañar, es evitar lo que puede dañar a tu pareja por completo, es ser siempre transparente, es sostenerle la mano y hablarle con la verdad. Es apoyarle en sus sueños y hacerle saber cuando algo te parezca que esté mal. Es hablar sobre todo y sobre nada, es decir, es respetar la vida personal de cada uno, pero al mismo tiempo ser sinceros con todo lo que afecte a ambos.

La lealtad es un obsequio que brindas, uno invaluable y que marca el éxito de una relación amorosa. La lealtad es mostrarte tal como eres, con tus verdaderos colores, con tus verdaderas intenciones. Ser fiel de verdad es decirle a tu pareja lo que pasó en tu día como “aquella chica que quiso intentar algo contigo”. Si ambos tienen esa relación respetuosa y leal, ella te agradecerá que le cuentes esas cosas.

No porque sea una forma de mantener controlado, eso no, sino porque evitas algún daño en el futuro. El mundo es muy pequeño y muchas cosas pueden pasar. Mantenerla al tanto de esos detalles que pueden afectar su relación, evita que a futuro tengan diferencias. Esa confianza llama a más confianza y eso es esencial.

Así que basta de creer que mantenerte fiel solo se trata de no engañar. Es mucho más que eso, es algo que traspasa la barrera física. Es un aspecto emocional que toda relación debe cumplir y se trata de respeto, honestidad y comunicación siempre.

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