No es que ella te haya dejado porque no te ama, sino que te deja porque tú no la mereces.

Cuando lastimas a una mujer fuerte en realidad te lastimas a ti mismo. Si has sido capaz de enamorar a una persona como ella, una mujer entera y firme; una mujer que no se anda en tonterías, del mismo modo, terminas destrozando tu propia autoestima.

No has sido capaz de comprometerte contigo mismo para hacer que el amor entre ambos haya sido bonito y duradero. Tal vez ten han faltado hue… o tal vez lo que pasa es que no has tenido la suficiente amor propio, como para darte cuenta de que tenías la mejor persona del mundo a tu lado y no has sido capaz de cuidar su más preciado valor. Su valentía, su dedicación, su valor, su cariño, su entrega y toda su entereza. Es decir, tu falta de amor propio no ha estado a la altura de lo que en realidad tenías junto a ella y por eso la has perdido.

Cuando la lastimas, ella no te dará muchas explicaciones. Rápidamente se dará cuenta de que no puede seguir a tu lado, porque ella, con su verdadero amor personal, es capaz de distanciarse frente a una persona que no es capaz de cuidar los valores más esenciales de una mujer.

Ahora lo más seguro es que estés muy arrepentido, seguro te das cuenta de que no has sido capaz de demostrarte a ti mismo que podías amar a semejante ser. Un ser rebosante de dignidad y sentido común. Esto, pueden que sean las valores que te faltan a ti, y eso duele de aceptarlo.

Cuando la lastimas, ella no se enojará, incluso te perdonará. Pero lo que sucede al lastimarla es que la decepcionas y automáticamente pasará de amarte a tenerte aprecio, o cariño, y para ella eso no será suficiente para entregarle su vida y su alma a una persona como tú.

PEXELS

Una mujer fuerte sabe muy bien lo que ella merece; sabe muy bien que no puede permitir que nadie la lastime; y no es tanto por el dolor que le generas, sino porque se da cuenta de que si la lastimas es porque tú, a ti mismo, no te amas y también te lastimas. Si tú, a ti mismo te amaras, no permitirías perderla ni dañarla. La cuidarías así del mismo modo que ella sin temor alguno te cuidaba y te entregaba su amor.

Una mujer de este tipo no tiene miedos. No tiene miedo en abrir su corazón, y del mismo modo, no tiene miedo en terminar la relación y seguir su camino sola. La soledad no le da miedo; incluso le da placer.

Cuando lastimas a una mujer fuerte no solo provocas que ella decida distanciarse, sino que provocas que aun sea más fuerte y cuanto ella se sienta más fuerte, tú, frente a ella, te sentirás más débil, y en el pilar de la cuestión, si te sientes más débil, te sentirás más dañado y encima no soportarás la soledad.

Si tuviste valor para enamorarla, ahora debes tener valor para afrontar la verdad que vives.

Si tuviste el valor para conquistarla, ahora debes tener el valor de aceptar que la vida te está enseñando que debes mejorar, ser mejor persona y ser un ser más comprometido consigo mismo.

Cuando lastimas a una mujer fuerte, tu vida cambia. Puede dolerte mucho, pero la lección que te llevarás, será para que cambies para mejor.

¡Ánimos amigo!, tú eres una buena persona seguro, pero sólo te ha faltado que te amarás más y cuidarás más lo que esta vida, tanta vida te daba.

Un abrazo.

Sé valiente o no vivirás.

Albert.

Autor: Albert Espinola © Todos los derechos reservados.