La vida es una sola, no hay más oportunidad después de la muerte, o al menos no querrás esperar hasta ese punto para saberlo. Y muchas veces nos frenamos, nos detenemos en un lugar en el que no somos felices porque creemos que no hay más salida, que no hay nada mejor preparado para nosotros. Nos conformamos con lo que llega y dejamos de soñar por una mejor vida.

¡Ya basta de pensar de esa forma! Si no estás conforme con tu vida, entonces cámbiala de una buena vez. Tienes que sobrepasar ese miedo a lo desconocido, sea como sea una aventura te genera mucha más adrenalina y felicidad que estancarte en un lugar seguro pero sin gracia.

Sé que puede ser difícil, que más que verlo como un reto te aterra la idea de dejar todo atrás y comenzar de nuevo con la posibilidad de fracaso. Sé que el cambio representa un sacrificio, el perder una comodidad a la que tu mente estaba acostumbrada, una familiaridad y seguridad que aunque no te hiciera feliz, al menos te hacía sentir cómoda. La pregunta es, ¿es eso lo que quieres en verdad para el resto de tu vida? ¿Estar en un lugar en el que te sientas cómoda, sin nada de acción y pasión porque te resistes al cambio?

No te quedes cuando puedes seguir adelante a sufrir de ser necesario, pero a luchar por lo que realmente quieres y te hace sentir plena. Si no eres feliz con tu vida, muévete, no te estanques. No eres un árbol que donde sea sembrado allí se queda para siempre. Tú tienes el poder de elegir dónde dejar raíces y frutos de ti misma.

Si no estás satisfecha con el trabajo que tienes, entonces empieza a buscar otras opciones que sepas que te pueden llenar más. En el que sientas que puedes ser tú misma y dejar salir con naturalidad tu talento y tus habilidades. Necesitas estar donde puedas tener la oportunidad de crecer y aprender cosas nuevas. Deja ir, y busca algo que te haga feliz.

Si tienes una amistad que está afectando tu bienestar y tu autoestima, aléjalo de tu vida. Tú decides con quien compartir tu tiempo y tu afecto, no te hace una mala persona alejar a personas tóxicas que impacten de forma negativa en ti. Por el contrario, es signo de madurez y amor propio pues siempre debes pensar primero en tu bienestar. Si tú no estás bien, no puedes hacerle bien a nadie.

Si no eres feliz con la relación que tienes, termínala. El amor está para vivirlo y experimentarlo al máximo, no para conformismos ni afectos mediocres. Sí existe el amor real, sí existe el amor verdadero, pero no se trata solo de estar con una persona específica, se trata de encontrar a la persona correcta en el momento justo. Ese instante en que ambos son maduros y están listos para comprometerse a amarse y respetarse. A veces el amor de tu vida no está listo para estar contigo y necesita más experiencias. Solo déjalo ir, no mereces vivir una vida llena de tristeza y desilusión por comportamientos tóxicos y frases hirientes. Déjalo ir, sigue creciendo y ya llegará el indicado en el momento correcto.

Si no eres feliz en la ciudad en que vives porque te limita a hacer cosas que deseas, entonces múdate. No te detengas, no le temas a lo desconocido, si te estancas y limitas tus capacidades, entonces dejarás perder todos esos sueños que anhelas. Si tienes la oportunidad de moverte sabiendo que en ese lugar podrás prosperar mejor y más rápido, entonces ya no lo dudes. Todas las cosas buenas de la vida ocurren cuando decides salir de tu zona de confort e intentas ir por algo nuevo y más excitante.

Y si no estás conforme con la forma que vez tu vida, entonces cambia la perspectiva. No te preocupes por lo que no puedes cambiar y úsalo a tu favor para lo que sí puedes cambiar de ti misma. No te compliques, la vida es hermosa y tu felicidad es lo que más te debe importar.