Cuando empiezas de cero; no sólo comienzas sino que terminas. Terminas de cosas que ya no aportan bienestar a tu vida. Y empiezas con cosas que seguro traerán nuevas sonrisas.

Que no te dé miedo cambiar y empezar de cero en una nueva vida. Es muy importante darte de frente con la verdad y cambiar tu caminar; así sin pensarlo tanto y actuando más.

Como bien dicen por ahí:

“de los cobardes nunca se ha escrito nada”.

Mejor desde cero que desde nunca, un nunca que te puede hundirte y dejarte bajo tierra sin ilusiones y sin luz. Ni propia, ni exterior. Es decir, sin vida.

¿Por qué tienes miedo? Si en realidad, lo único que aportarás en tus días son cosas buenas. Mejorarás como persona seguro.

Se debe ser consciente y no tomar decisiones absurdas, sí, pero mejor valiente-consciente y ser feliz y así no acomodarse. No te acomodes en zonas que crees que son de confort, cuando más bien, tal vez, estás acomodado encima de una cama de clavos, acostumbrado a un dolor que ya no debe porque pertenecerte.

Empieza por anotar todas aquellas cosas que ahora te crean la vida que tienes y sigue por anotar todas aquellas que podrán venir si decides cambiar y empezar desde cero si lo necesitas. Y pon en una balanza lo que ahora hay y lo que podrías llegara a tener o ser. Verás de una forma muy objetiva cuál debería ser tu nuevo despertar.

Cambia de hábitos; cambia las formas de hacer en todas las cosas que haces a diario y comienza a crear nuevas ilusiones partiendo desde esta sencilla idea.

Para afrontar nuevos desafíos, sólo hace falta dar un primer paso. Si va mal, ganarás experiencia y te acercaras a lo que buscas. Si va bien, pues habrás acertado en tu primer intento y tarde o temprano te darás las gracias.

Si no eres feliz, y te acomodas, llegará un día que no te sentirás bien contigo mismo, y te arrepentirás de no haber tomado las decisiones que sabías de verdad que deberías haber tomado.

Habrás tirado tu vida a la…

Sencillo y real.

Medítalo.

Autor: Albert Espinola © Todos los derechos reservados.