En la vida de pareja el afecto debe ser mutuo, de lo contrario se quebrará como un tazón de cerámica que cae de una mesa. Si ella es entregada a ti, a la relación, si se esfuerza por demostrarte que está presente, que te ama y que está luchando, y tú NO haces lo mismo de vuelta, entonces le haces daño. Le dejas ver que está perdiendo su tiempo intentando que su relación sea exitosa porque a ti no te interesa.

Si no piensas en ella, en sus necesidades, en satisfacerla física y emocionalmente, no la mereces. ¿Para qué prolongar su miseria? Si no estás dispuesto a darlo todo es mejor que la dejes ir, el dolor será momentáneo y no tendrá que someterse a una vida de insatisfacción a tu lado. Si sigues dando su amor por sentado, de verdad que no la mereces y ojalá tenga la fortaleza para aprender a olvidarte y aprender a amarse mucho más a sí misma.

No la mereces si no eres atento, no la mereces si le das la espalda cuando te necesita, si la ignoras, si no contestas sus llamadas o sus mensajes. No la mereces si no te esfuerzas, si no tienes detalles con ella, si no le recuerdas lo mucho que te importa y lo mucho que la amas. Si no haces nada de eso, entonces no te interesa, ¿para qué prolongar esa mentira? Sus ilusiones crecen, ella mantiene la esperanza de que solo necesitas tiempo para amarla con la misma intensidad que ella te ama. Ella no quiere que le bajes la luna y las estrellas, solo quiere sentir tu afecto, el peso de tu amor en tus acciones.

Ella no te pide mucho, te pide que seas sincero, que la ames de verdad si eso es lo que quieres y nada más. Pero si tú te empeñas en mantenerla a tu lado y darla por sentado sin esforzarte en lo absoluto, entonces no la mereces. No mereces su cariño desinteresado, sus noches en vela pensando en ti y preocupada por ti. No mereces su lealtad, su tiempo y todo lo que te da. No seas egoísta y deja de darle esperanzas falsas.

Ella es sensible y te ama, le será difícil olvidarte, pero debe hacerlo, es mejor zanjar esa relación antes de que las heridas parezcan demasiado profundas e irreparables. Es mejor apagar sus esperanzas en vez de alimentarlas en una mentira. No le hagas más daño, ya no piensas en ella, no te interesa, solo déjala libre, déjala que se recupere de ti, que aprenda a olvidarte, a amarse más a sí misma y que pueda encontrar a alguien que de verdad la valore. Alguien que la merezca.

Tú no la mereces, ella vale demasiado, todos sus sacrificios lo demuestran. Ella sí se comprometió a estar contigo, a esforzarse, tú solo la conquistaste y te olvidaste de seguir alimentando el amor que se tenían. Así que ya no sigas destruyéndola, no sigas pretendiendo que la amas por temor a herirla o porque eres demasiado egoísta y lo quieres todo para ti. Ya no más. No la mereces.

Ojalá ella aprenda a olvidarte, a entender cuándo un hombre no la ama de verdad y cuándo retirarse a tiempo.

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