Las palabras no son hechos, las mentiras vienen en forma de palabras y como bien comprendes, no traen más que falsedad. ¿Cómo saber entonces cuando alguien te engaña? Te dicen que te aman, que cuidarán de ti y que jamás permitirán que llores o que te sientas afligida. Pero ¿qué hay de sus acciones? ¿Hacen lo que su lengua habla?

No puedes cegarte ante las palabras bonitas, las frases inteligentes y las promesas de amor. Todos son buenos complementos en una relación, te hacen sentir bien, amada y tomada en cuenta. Pero lee bien, si todas esas frases y promesas no corresponden con sus acciones no lo defiendas de su verdad.

Muchas mujeres creen tanto en las palabras encantadoras que escuchan que se dejan absorber de ellas como si solo las palabras contaran. Y cuando las acciones muestran todo lo contrario a lo que aquellas palabras cantaban, lo justifican con excusas inventadas.  Existen personas manipuladoras capaces de lograr hacer eso, y esas se convierten en relaciones altamente tóxicas.

Cada momento está totalmente controlado por las verdades inventadas de él. Eso te daña, te acaba en vida, te disminuye como persona, te rompe el corazón en pedazos y no una vez sino cada día, porque el temor de dejarle es más fuerte que el amor propio.

Es difícil para alguien que siempre ha vivido en la mentira darle paso en su vida a la verdad. La escuchan de diferentes fuentes pero siguen creyendo en aquellas palabras absurdas que provienen de quien ha logrado conquistar su mente. Las palabras son solo palabras, pero las personas las pueden usar para dañar.

Cuando le das la oportunidad a un nuevo amor es todo un reto. Debe haber confianza mutua para poder conocerse pero poco a poco cada uno va develando los deseos más profundos de cada corazón. Poco a poco te das cuenta si sus argumentos eran reales y sus promesas falsas. Y una vez que te das cuenta de la realidad no puedes seguir fingiendo que le importas porque no es verdad.

Si no hace lo que dice, si no cumple lo que promete, si no te ama como lo grita, no le importas. No le interesa tu bienestar, no está comprometido contigo ni tiene planes contigo en un futuro. Cuando alguien se jacta de hacer tantas promesas busca conseguir en poco tiempo lo que realmente desea. No te hagas parte de su juego, reconoce sus mentiras. Las palabras deben coincidir con sus acciones, de lo contrario no estás con la persona correcta.

No sigas creyendo, no sigas avanzando hacia un abismo del que no saldrás con una sonrisa. Siempre pon tu bienestar antes. La vida es muy corta, demasiado corta para vivirla alimentándote de mentiras y falso amor. Eres una mujer fabulosa que merece grandeza, si esa persona no está dispuesta a ser lo mejor para ti, entonces aprende a ser tú misma tu propio sistema de apoyo.

Tú eres la persona ideal para protegerte a ti misma. Al final del día, solo tú tienes tu propia compañía. Cualquiera puede decir que le importas. Pero observa bien sus acciones, no te conformes solo con sus palabras.