Te amo demasiado, pero también te di demasiado de mí sin recibir nada a cambio. Debo cerrar este capítulo de mi vida y seguir adelante porque sé que merezco lo mejor.

Te perdono. Cierro este capítulo en mi vida y no quiero alejarme sintiendo odio dentro de mí, no te odio, perdono todos tus errores y las heridas que me dejaste. Yo no voy a juzgarte, el tiempo lo hará por mí, así que no voy a dejar que mi corazón se llene de resentimiento. No te guardo rencor. Quizá algún día te des cuenta del daño que me hiciste y lo reconozcas, tal vez entonces sientas remordimiento.

Lo siento mucho por ti. De verdad lamento que nunca entendieras lo que es el verdadero amor. Tal vez llegues a sentirlo de a poco, pero te has negado a recibir un amor real, un amor alucinante, te negaste a vivirlo conmigo y siento mucho que no lo hayas podido experimentar.

Ahora estoy bien. Sé que fue lo mejor mi decisión de dejarte y cerrar este capítulo en mi vida. Gracias por facilitarme la decisión con tanta indiferencia y desdicha. Junto con soltarte, me sentí libre y conseguí abrir mi corazón a las posibilidades, a nuevas oportunidades de amor. Sé que pronto estaré en el lugar que merezco con personas que me aman.

Estaba rota por dentro, pero ya me siento mejor. Siempre sucede, siempre consigo volver a ponerme de pie. Quizá me amaste un poco en algún momento pero jamás podrás comparar eso con el amor tan profundo que desarrollé por ti. Y así de profundas fueron las cicatrices que me dejaste. Solo que ahora que he decidido seguir adelante, esas heridas están sanando y me siento mejor.

La verdad, no te culpo. La gente que ya está herida tiende a lastimar a otras personas. Sé que ya tenías un corazón roto y estabas agotado, pero solo tenías que ser valiente y hablarme con honestidad sobre ello. Debías dejarme ir antes de hacerme daño, solo espero que aprendas a no seguir dañando como lo hicieron contigo.

Te perdono por todo. De verdad lamento que la vida te haya hecho ser así, tan evasivo y tan reticente al afecto; yo lo intenté muchas veces, te amé con todo mi corazón y te lo demostré de tantas formas, pero ya no podía seguir luchando sola. Espero que seas feliz, deseo que encuentres lo que buscas y que consiga satisfacer tu alma.

Te amo. Sí, así es, te amo, no es algo que pueda borrar de la noche a la mañana, pero me amo mucho más a mí misma. Ya no podía conformarme con lo poco que me dabas. Te agradezco inmensamente por los buenos momentos que compartimos y también por los malos porque me dejaron un aprendizaje. No siento arrepentimiento. Fuiste mi lección y ahora debo seguir adelante.

Realmente te deseo lo mejor, no lo olvides. No espero que sigas estando en contacto conmigo pero quiero que sepas que estoy aquí si me necesitas. Solo que ahora necesito cerrar este capítulo de mi vida en el que estabas tú como protagonista. Debo pensar en mi bienestar y mi felicidad y por ello te digo adiós.