Te amo y te respeto, mis sentimientos por ti no han cambiado, pero las diferencias y las circunstancias nos están dañando. Nos están llenando de resentimiento y no quiero que terminemos odiándonos. Te amo, pero nos estamos desgastando y no es saludable para nadie. Antes de que sea demasiado tarde, lo mejor es alejarnos en buenos términos, separarnos sin resentimiento y con la idea de que a pesar de todo, de las diferencias, fue bonito conocernos e intentarlo.

Quedémonos con el mejor recuerdo, con las buenas actitudes y nuestras acciones de compromiso. Quedémonos con lo que nos enamoró, lo que nos incentivó a estar juntos y a luchar por nuestro amor. Quedémonos con lo mejor de nosotros mismos, lo que nos pueda mantener unidos en amistad. Te amo igual, me importas, quiero que seas feliz, que logres tus metas y que estés con alguien con quien puedas llevártela muy bien. Pero lo nuestro ya no puede ser.

Dejamos de sentir respeto, dejamos de luchar, nos cansamos de las mismas discusiones, las mismas incoherencias e indiferencias. Tú tienes una forma de abordar la relación que no me satisface, que ya no me hace feliz. Ya no nos hagamos más daño, tú por tu indiferencia, yo por mi decepción.

Mereces a alguien que se adapte a tus necesidades, yo ya no quiero ceder más de lo que deseo, quiero muchas cosas en mi vida y aunque te amo, me doy cuenta que a tu lado no las podré conseguir.

Estuvimos dispuestos a todo al comprometernos, pero nos alejamos, perdimos el rumbo y nuestros objetivos como pareja. Nos dañamos, y a medida que pasa el tiempo sin hacer algo al respecto va creciendo la desilusión, la tristeza y el resentimiento.

Te amo, pero ya no podemos seguir juntos. Te amo, pero lo que nos unía ya no existe, te amo, pero nos convertimos en extraños el uno con el otro y es hora de aceptarlo y comprendernos. Comprender que insistir en remediar lo que no se puede cambiar es un caso perdido, entender que merecemos lo mejor y juntos ya no tenemos lo mejor. Comprender que merecemos ser felices cada día y que permaneciendo juntos ya no lo somos.

Somos extraños que se obligan a estar juntos por el qué dirán, porque no queremos escuchar que no fuimos lo suficientemente valientes o que el amor siempre fue una mentira. Qué importa lo que diga el mundo, ambos sabemos que nos amamos, que nos esforzamos lo que cada uno pudo para llevar adelante la relación, pero fracasamos. Y es lo que sintamos ambos lo que importa.

Nos estamos desgastando, nuestras emociones se oscurecen cada día que seguimos juntos tratando de remediar algo que no necesita un remedio sino un punto final.

Te amo, pero ya no podemos estar juntos, es mejor decir adiós ahora cuando podemos seguir mirándonos a los ojos sin sentir rencor y frustración. Ahora que nos podemos mirar con una sonrisa en la boca y sentirnos seguros de que lo intentamos, pero que está bien decirnos adiós y seguir adelante.

Te amo, te valoro y te respeto, y es por ello que ya no podemos seguir adelante con lo nuestro.

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