No tengo idea de cuál haya sido tu educación o cómo haya sido el amor que te dieron tus padres, pero un hombre honorable no hiere a su pareja, no la descuida ni la da por sentado. Él la ama y hace todo para protegerla. El amor es algo que se debe disfrutar, si el amor es difícil, entonces no es amor.

Así que paremos un momento y tratemos de entender esta situación. El amor jamás se justifica para lastimar, donde no te sientas amada o poco digna no hay amor. El verdadero amor requiere esfuerzo, paciencia, compromiso y hasta sacrificios, pero siempre dándolo todo por el bienestar de ambos. Herir a tu pareja no es amor, ofenderla mucho menos, controlarla jamás.

No te confundas ni manipules a tu pareja con esa asquerosa idea. Deja de decirle que la lastimas porque la amas.

Hay límites que no debes cruzar sin importar qué. Si ya dejaste de amar, apártate, si sientes que le haces daño, apártate, si sientes que no tienes nada positivo para aportar a su vida, aléjate de ella. No le sigas haciendo daño, los hombres de verdad no hieren a su pareja, más bien hacen todo lo posible para protegerla. Para que se sientan seguras, amadas y felices.

Date cuenta de lo que haces, el amor debe ser incondicional y mutuo. El amor es para mejorar de alguna forma tu vida, no para hacerte infeliz.

El amor verdadero no es ir rogándole a alguien su atención. Si alguien no quiere estar contigo, evita las citas y rechaza tus llamadas es porque no le interesas. No ruegues amor, menos en un lugar donde no hay amor.

No creas eso de que el amor es un sufrimiento dulce. Si sufres, no es bueno, punto, sin rodeos. El amor jamás será sufrimiento, si tu pareja te hace infeliz, te hace sentir triste, decepcionada y te hace cuestionar tus decisiones, entonces no es amor. No romantices tu sufrimiento, necesitas ser feliz.

Un hombre de verdad no hace que el amor sea difícil, más bien hace que te sientas cómoda y que todo fluya perfectamente.

Un hombre de verdad no lastima a su mujer, él la ama tanto que haría lo que fuera por ella, por protegerla y eliminar todas sus dudas.

Un hombre de verdad no va por allí rompiendo corazones, él se preocupa por cada persona que llega a su vida y hace lo que puede para que su bienestar prevalezca.

Además, los hombres de verdad sí existen, son muy reales, puede que sea más difíciles de ver por allí, pero sí están. Muchas veces solo los ignoras porque no despiertan en ti ese aire de masculinidad pintada en la sociedad. Y eso es lo que tienes que evitar, los hombres son personas como todos y aman a profundidad.

No te quedes en una relación mediocre, recuerda que un hombre de verdad siempre respeta a su pareja, la cuida y la aprecia con honestidad.

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