Un hombre debe ser tu elección. Jamás una necesidad.

Tú eliges ser amada o no. Ser querida y apoyada. ¡Admirada! Ser una mujer feliz al lado de un hombre y sentirte valorada y orgullosa de ti y de tu amor. ¡Tú eliges…

Sé que no es fácil aplicarse esto, pero quiero ayudarte a que comprendas algo:

No hay que tener miedo a amar y a ser amada. No tengas miedo a enamorarte y sentir el dulce (incluso adictivo) proceso del enamoramiento, pero siempre se honesta contigo misma y ponte tus propias pautas y límites de amor. Sé consciente de todo lo que mereces y de la misma forma que te gusta valorar y admirar a tu pareja, no permitas que al contrario sea distinto.

No caigas en el tópico de la venda en los ojos, y no permitas menos que lo que mereces. Con estos valores serás siempre amada. Tu amor propio, y dicho pacto personal, hará de filtro y nunca dejarás que un hombre te haga daño en el amor innecesariamente e indignante. Si lo hace, sabrás poner fin y aunque duela el luto amoroso, lo llevarás adelante con mucha dignidad y coraje. Con libertad.

Si partes desde esta idea, serás amada, aunque te cueste varios intentos y apuestas por distintas personas, al final lo encontrarás y serás feliz. No puede fallar.

Si te amas y pones tus propias normas morales, nadie te dañará y disfrutarás mucho más de tus relaciones. Cuando te amas, no tienes inseguridad y eso te hace valiente en el amor. No te da miedo adentrarte en la aventura de conocer a alguien y entregar tu corazón. Y por este motivo, mientras vaya bien podrás ser afortunada y disfrutar de las relaciones o de la relación.

Es así de básico y sencillo. A veces puedes dar demasiadas vueltas a las cosas y en realidad la mejor de las respuestas siempre la tienes en ti. En tu bienestar. Si algo quema,  ¿verdad que te apartas y te pones a salvo? Pues en el amor, debes hacer siempre lo mismo.

Tú eliges quién dejas que te ame y cómo lo hace. Si sufres, tú lo permites. No lo permitas. Sentirte mal con un hombre no es una necesidad. Es sólo tu elección.

Elige sentirte bien y no quemarte. El fuego puede destruir tu ser y transformar tu naturalidad. Por supuesto, puede dejarte huellas de por vida.

Un beso amiga… Albert

Autoría, Edición y publicación: Albert Espinola Todas las imágenes de We Heart It